Un documento interno del Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) señala cambios significativos en la relación con Binance. Según una nota interna distribuida entre los fiscales, el departamento advierte que a partir del 8 de junio de 2026, el mayor exchange de criptomonedas podría reducir sustancialmente su participación en investigaciones relacionadas con activos digitales. Esto crea un nuevo precedente para toda la industria, donde anteriormente la cooperación informal con las fuerzas del orden se consideraba una práctica estándar.
Fin de los «congelamientos voluntarios» y endurecimiento de los procedimientos
El cambio clave que preocupa al DOJ es el abandono de la práctica de los llamados «congelamientos voluntarios» de cuentas. Anteriormente, Binance podía, a petición informal de los investigadores, bloquear temporalmente los activos hasta que llegaran los documentos oficiales. Ahora, según el documento, el exchange tiene la intención de exigir únicamente solicitudes internacionales formales de asistencia legal mutua (MLAT) para bloquear o incautar fondos.
Esto cambia radicalmente las reglas del juego. El procedimiento MLAT es un proceso burocrático que puede prolongarse durante semanas e incluso meses, requiriendo coordinación entre diferentes agencias y jurisdicciones. Para los investigadores que trabajan con criptoactivos que se mueven rápidamente, tal demora puede ser crítica: los fondos podrían transferirse a otras cadenas de bloques o convertirse en efectivo antes de que se obtenga una orden oficial.
Posición de Binance: negación y matices legales
En respuesta a la publicación de la nota interna del DOJ, Binance emitió una negativa categórica. Los representantes del exchange afirman que la política de interacción con las autoridades estadounidenses no ha cambiado. Destacan que continúan procesando solicitudes a través de su propio sistema Law Enforcement Request System y cumplen estrictamente con todos los procedimientos previstos por la ley.
Sin embargo, el mero hecho de que aparezca un documento de este tipo en las entrañas del Departamento de Justicia dice mucho. Esto evidencia una creciente tensión y, posiblemente, una desconfianza hacia Binance después de su acuerdo récord con las autoridades estadounidenses por 4.300 millones de dólares en 2023. En ese entonces, el exchange se comprometió a reforzar el cumplimiento normativo y permitir una supervisión externa. La situación actual muestra que, a pesar de estas promesas, los reguladores se preparan para el peor escenario.
Mi comentario experto: Este es un ejemplo clásico de cómo un «abrazo de oso» del regulador puede convertirse en confrontación. Incluso si Binance no cambia su política ahora, el mero hecho de que el DOJ se prepare para tal escenario es una señal poderosa para el mercado. Para los inversores, esto significa que los riesgos asociados con las plataformas centralizadas siguen siendo altos, y la velocidad de reacción de las fuerzas del orden ante incidentes podría caer drásticamente. A largo plazo, esto podría impulsar la demanda de soluciones descentralizadas y herramientas sin confianza (trustless).