El presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, firmó un decreto estratégico destinado a estimular y desarrollar la industria de activos digitales. Este documento marca la transición de una regulación fragmentada hacia la formación de un ecosistema integral y transparente de servicios financieros digitales en la república.
Pagos transfronterizos y legalización de activos
Un elemento clave del decreto es el desarrollo de mecanismos para el uso de activos digitales y stablecoins en pagos transfronterizos. Las autoridades pretenden proporcionar a las empresas canales adicionales y regulados para operaciones de exportación e importación, lo que resulta especialmente relevante en el contexto de la presión de sanciones y la necesidad de diversificar los flujos financieros. Por separado, se establece un mecanismo de divulgación voluntaria de activos digitales previamente colocados en plataformas extranjeras no reguladas, con su posterior traslado a plataformas de proveedores locales con licencia. Este es un paso hacia una "amnistía" de capital y su integración en la circulación legal.
Incentivos fiscales y energía para la minería
Para las personas físicas, se prevé la exención del impuesto sobre la renta personal sobre los ingresos provenientes de operaciones con activos digitales realizadas a través de la infraestructura regulada kazaja. Esta medida busca incentivar a los ciudadanos a migrar hacia plataformas oficiales. Otra norma importante se refiere a la minería: el decreto permite el uso de gas natural y de petróleo asociado en yacimientos para la generación autónoma de electricidad, que puede destinarse a la extracción de criptomonedas, si estos recursos no son requeridos para necesidades estatales. Esto resuelve simultáneamente el problema de la quema de gas y el suministro energético para las instalaciones mineras.
Tokenización e infraestructura
El documento también incluye el desarrollo de instrumentos financieros tokenizados (RWA) y la creación de una infraestructura nacional de comercio basada en blockchain. Kazajistán aspira a convertirse en un hub regional para activos digitales, ofreciendo no solo minería, sino también servicios financieros. Recordemos que en otoño de 2025, el banco central del país ya anunció la formación de una reserva estatal de criptomonedas por un monto de entre 500 millones y 1.000 millones de dólares, lo que subraya la seriedad de las intenciones de las autoridades.
Mi análisis: Kazajistán se está convirtiendo sistemáticamente en uno de los líderes de la industria cripto regulada en el espacio postsoviético. La combinación de incentivos fiscales, legalización del capital "en gris" y el uso de recursos energéticos para la minería crea un entorno competitivo único. Sin embargo, el éxito dependerá de la velocidad de implementación del decreto y de la disposición de las empresas a confiar en las nuevas reglas. Si los mecanismos funcionan, veremos una entrada significativa de capital y tasa de hash en la región.