La Reserva Federal publicó las actas de su reunión de junio, la primera bajo la presidencia del nuevo titular, Kevin Warsh. El documento, dado a conocer el 8 de julio, confirmó la decisión unánime de mantener la tasa de interés de referencia en el rango de 3,50% a 3,75%, pero reveló profundas divisiones dentro del comité respecto al rumbo futuro.
Los 12 miembros con derecho a voto apoyaron la pausa, pero esta unidad resultó engañosa. Las actas registraron un intenso debate: varios participantes se manifestaron a favor de una subida de tasas ya en junio, citando los persistentes riesgos inflacionarios. No obstante, aceptaron el consenso para no generar turbulencias adicionales.
División en el comité: nueve votos a favor del endurecimiento
La señal clave es que nueve de los 19 funcionarios esperan al menos un aumento de tasas para finales de 2026. Hasta hace poco, tales pronósticos no se escuchaban en absoluto. El propio Warsh se abstuvo de hacer su propio pronóstico en la conferencia de prensa, pero describió el debate como «una verdadera riña familiar de un par de días», señalando que finalmente se llegó a «la decisión correcta».
La causa de la preocupación no son solo los aranceles y el aumento de los precios de la energía desde Oriente Medio. Las actas destacan especialmente el factor de la inteligencia artificial. El auge de la infraestructura de IA, la construcción de centros de datos y la demanda explosiva de equipos de alta tecnología están generando una presión inflacionaria adicional. Aunque algunos miembros del comité esperan que, a largo plazo, la IA reduzca los costos mediante el aumento de la productividad, este efecto no se prevé hasta dentro de varios años. Por ahora, la demanda de electricidad y chips sigue impulsando los precios al alza.
Bitcóin bajo presión: corrección del 2,7%
El mercado de activos digitales reaccionó de inmediato al tono restrictivo del documento. Al momento de redactar este análisis, el bitcóin (BTC) cotiza alrededor de los $62,240, perdiendo aproximadamente un 2,7% en las últimas 24 horas. La caída se produjo en medio de una alta actividad en el mercado de opciones: poco antes de la publicación de las actas, los inversores apostaban activamente por un repunte, tras un rebote del BTC a los $64,000 gracias a las entradas en los ETF. Sin embargo, las señales restrictivas de la Fed revirtieron este optimismo.
Los analistas señalan cada vez más una correlación directa entre los factores macroeconómicos y el mercado de criptomonedas. Ryan Kerklie, CEO de Global Settlement Network, destacó que la dinámica del petróleo, el rendimiento de los bonos del Tesoro y el tipo de cambio del dólar ya reflejan una revisión de las expectativas: los mercados están descontando una inflación prolongada, no un repunte a corto plazo. Las actas de la Fed solo confirmaron esta tendencia.
Mi opinión: el bitcóin sigue siendo rehén de la macroeconomía
Las actas de la Fed demuestran claramente que la era del dinero barato ha quedado definitivamente atrás, y el nuevo factor —la inflación de la IA— añade incertidumbre. Para el bitcóin, esto implica una continuación de la volatilidad en el rango de $60,000 a $65,000 hasta la próxima reunión del FOMC del 28 al 29 de julio. La publicación de nuevos datos sobre inflación y mercado laboral será decisiva: si confirman el escenario «restrictivo», podríamos ver una prueba del soporte de $60,000 e incluso niveles inferiores. El mercado de criptomonedas ya no puede ignorar la macroeconomía; ahora es su espejo.