Los investigadores franceses volvieron a citar a declarar al fundador de Telegram, Pável Dúrov. El 8 de julio pasó unas seis horas en el Tribunal Judicial de París. Esta es la cuarta vez que el empresario es interrogado en el caso de presunta complicidad en actividades delictivas a través del mensajero, desde que se presentaron los cargos hace casi dos años.

Recordemos la cronología de los hechos: Dúrov fue detenido en el aeropuerto de París el 24 de agosto de 2024. Unos días después, el tribunal lo puso en libertad bajo fianza de 5 millones de euros. Desde entonces, el fundador de Telegram está bajo supervisión judicial, y la investigación intenta determinar qué papel jugó la plataforma en su uso con fines delictivos. Las principales quejas de las autoridades son la débil moderación de contenido ilegal y la insuficiente cooperación con la investigación.

Sin embargo, según la defensa, durante todo este tiempo las fuerzas del orden no han podido encontrar pruebas convincentes que respalden la validez de las acusaciones. Los abogados de Dúrov ya han presentado recursos de apelación ante instancias judiciales francesas y europeas.

En un comentario, representantes de Telegram señalaron que el único cambio real desde la detención de Dúrov es que las autoridades francesas comenzaron a redactar adecuadamente las solicitudes dirigidas al mensajero. Anteriormente, el propio fundador de Telegram calificó su arresto de "absurdo legal", subrayando que la investigación no encontró pruebas de su culpabilidad ni de violaciones por parte de la plataforma.

Comentario del experto: Este caso se está volviendo cada vez más emblemático para toda la industria cripto. Las autoridades francesas claramente intentan crear un precedente que ponga en duda los principios de descentralización y privacidad. Sin embargo, la falta de pruebas después de casi dos años es un argumento sólido a favor de que el caso tiene más un trasfondo político que una base jurídica. Seguimos la evolución de los acontecimientos: esto podría marcar la pauta para la regulación de mensajeros y plataformas descentralizadas en todo el mundo.