El 9 de julio, la red internacional de mensajería financiera SWIFT anunció oficialmente que su infraestructura blockchain está lista para la primera fase de implementación. Este es un evento emblemático que cambia las reglas del juego en el ámbito de las transferencias transfronterizas.
El proyecto piloto se centra en la organización de pagos transfronterizos las 24 horas del día utilizando depósitos tokenizados. En la iniciativa participan 17 de los bancos más grandes de seis continentes, incluidos gigantes como Citi, HSBC, BNP Paribas, Standard Chartered, BNY, DBS y MUFG Bank. La implementación tomó solo nueve meses, y el sistema está listo para su uso global desde el primer día.
La solución de SWIFT conectará varios libros de contabilidad distribuidos, sincronizará las obligaciones de pago entre los participantes y garantizará que las operaciones se realicen en cualquier momento, incluidas las horas nocturnas y los fines de semana. Al mismo tiempo, las liquidaciones finales permanecerán en los sistemas de pago existentes, lo que garantiza el mantenimiento de los procedimientos actuales de seguridad, gestión de riesgos y cumplimiento normativo.
Contexto y evolución del proyecto
El desarrollo se remonta a 2022, cuando SWIFT experimentó con la compatibilidad de los sistemas tradicionales con CBDC y criptomonedas. Después de una serie de pruebas piloto en el ámbito de los activos tokenizados y las liquidaciones transfronterizas, en septiembre de 2025 la empresa anunció la integración de blockchain en su pila tecnológica y la creación de un prototipo conceptual junto con ConsenSys. En ese mismo momento, se anunció su propia plataforma basada en un libro de contabilidad distribuido en asociación con Chainlink, un proyecto con el que SWIFT colabora desde 2016.
El 30 de marzo de 2026, la empresa completó la fase de diseño y comenzó el desarrollo de un producto mínimo viable. La solución está construida sobre código abierto con una arquitectura compatible con EVM basada en Hyperledger Besu. La gestión del sistema está a cargo de SWIFT, mientras que los bancos participantes son responsables de los activos, las claves, la financiación y las liquidaciones.
Recordemos que en junio se supo de los planes de JPMorgan Chase, Citigroup, Bank of America, Wells Fargo y otros grandes bancos estadounidenses para lanzar una red de depósitos tokenizados en la primera mitad de 2027. Esto confirma la tendencia global hacia la tokenización de activos financieros.
Mi análisis: Este movimiento de SWIFT no es solo una actualización tecnológica, sino una maniobra estratégica destinada a mantener su dominio en medio de la creciente competencia de las soluciones blockchain. La integración con Hyperledger Besu y Chainlink indica un enfoque pragmático: la empresa toma lo mejor de DeFi, pero conserva el control. Sin embargo, la pregunta clave es si SWIFT podrá competir en velocidad y costo con las redes puramente criptográficas, donde no hay intermediarios como los bancos. Por ahora, la respuesta no es evidente, pero la dirección elegida es correcta.