La operación internacional con el nombre clave «First Light 2026» se ha convertido en una de las más grandes de los últimos años. Durante acciones coordinadas en 97 países y territorios, la policía detuvo a 5811 personas e incautó activos ilegales por un valor de 293 millones de dólares. Especial atención atrajo un caso en Tailandia: la billetera de criptomonedas de uno de los sospechosos, un hombre de 20 años, procesó en 10 meses más de 122,5 millones de dólares.
La operación se llevó a cabo del 15 de enero al 30 de abril de 2026. El objetivo principal era frenar el fraude mediante métodos de ingeniería social y el lavado de dinero asociado. En total, se identificaron más de 142 000 víctimas en todo el mundo.
Rastro de criptomonedas en las investigaciones
El caso clave fue un esquema en Tailandia. La policía arrestó a dos personas involucradas en una red de lavado de dinero obtenido de estafas «románticas». Los fondos se dirigían a diversas criptomonedas. Para borrar las huellas, los delincuentes utilizaban activamente intercambios entre cadenas (cross-chain swaps). La investigación mostró que la billetera de criptomonedas de uno de los implicados procesó transacciones por un valor superior a 122,5 millones de dólares.
Otro episodio se registró en Palaos. Las autoridades deportaron a 22 personas que trabajaban en dos centros de fraude ubicados en hoteles. Según la investigación, los sospechosos usaban criptomonedas y sitios de juego ilegal para atacar a víctimas de otros países. Gestionaban una serie de esquemas de fraude en línea.
Magnitud de la operación y otros casos
Además de los esquemas con criptomonedas, la operación abarcó una amplia gama de delitos. En total, se analizaron 152 808 casos, se bloquearon 31 014 cuentas bancarias y se resolvieron 23 715 casos.
Destaca especialmente el caso en Esuatini (Suazilandia), donde la policía arrestó a 82 personas. Se incautaron 240 dispositivos electrónicos, moneda extranjera y toda una organización disfrazada de comisaría de policía brasileña, con uniformes y equipos falsos. Haciéndose pasar por la policía federal de Brasil, los estafadores convencían a las víctimas de transferir fondos «para su custodia».
En otros países funcionó el mecanismo de bloqueo urgente de pagos de Interpol, llamado I-GRIP. Con su ayuda, las autoridades de Singapur y Omán bloquearon una transferencia ilegal de 6,6 millones de dólares relacionada con la compromisión de correspondencia comercial.
Según el director del Centro de Interpol para Delitos Financieros y Lucha contra la Corrupción, Tomonobu Kaya, el fraude mediante ingeniería social sigue siendo una amenaza grave. Destacó que los sindicatos criminales explotan la psicología humana y que ningún país puede sentirse seguro sin una acción conjunta.
Análisis de Cryptalist: Un volumen de 122,5 millones de dólares a través de una sola billetera en 10 meses es un indicador claro de cuán masivas se han vuelto las estafas «románticas». Los intercambios entre cadenas que usaban los delincuentes complican el rastreo, pero no lo hacen imposible. Esta operación es una señal poderosa para todos los participantes del mercado: las fuerzas del orden están dominando activamente las herramientas de análisis de blockchain, y el anonimato en la red se vuelve cada vez más ilusorio.