Dos gigantes de la industria cripto — Hyperliquid Policy Center (HPC) y el proveedor de billeteras no custodiales Phantom — han unido fuerzas para enviar a la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU. (CFTC) una señal clara e inequívoca: la regulación creada para TradFi no debe sofocar a DeFi.
El comentario conjunto, presentado en respuesta a la solicitud de la CFTC del 18 de junio, no es una simple formalidad. Es una maniobra estratégica destinada a redefinir la esencia de la relación entre el regulador y las finanzas descentralizadas. El mensaje clave: el software para protocolos on-chain no es un intercambio ni una cámara de compensación. Es una herramienta, no un intermediario. Y regularlo bajo los mismos estándares que las empresas financieras tradicionales significa frenar la innovación.
Tres pilares de la nueva realidad regulatoria
En su comunicación, HPC y Phantom presentaron tres propuestas específicas que, en esencia, forman una hoja de ruta para el futuro de la regulación de DeFi en EE. UU.
La primera y más fundamental: la publicación de software para protocolos on-chain no debe equipararse automáticamente al registro como intercambio. Desarrollar código no es gestionar un mercado. Es una diferencia fundamental que el regulador debe reconocer.
La segunda: es necesario permitir que los intercambios y cámaras de compensación ya registrados realicen funciones reguladas en sistemas on-chain. Esto permitirá adaptar las reglas existentes para operar con derivados sin perder control, pero sin obligar a los participantes del mercado a renunciar por completo a los beneficios de la descentralización.
La tercera: la exención otorgada en marzo a Phantom debe convertirse en la norma, no en la excepción. Otros proveedores de billeteras no custodiales merecen garantías igualmente claras. Al fin y al cabo, no custodian los fondos de los clientes ni realizan transacciones en su nombre; simplemente proporcionan una interfaz.
La autocustodia como centro de la nueva paradigma
En el centro de toda esta iniciativa se encuentra el concepto de billeteras no custodiales. HPC y Phantom insisten: estas herramientas no son intermediarios en el sentido clásico. No poseen activos ajenos ni realizan transacciones. Por lo tanto, los requisitos aplicables a corredores y distribuidores no les son aplicables.
Este enfoque no es solo un tecnicismo legal. Es una cuestión de mantener la competitividad de la industria cripto estadounidense. Reglas claras y adecuadas ayudarán a retener a los desarrolladores en EE. UU., en lugar de empujarlos hacia jurisdicciones más amigables. Además, los mercados DeFi transparentes no solo significan innovación, sino también reducción de riesgos de contraparte y aceleración de liquidaciones.
La iniciativa surge en medio de un cambio de rumbo en la propia CFTC. El presidente Michael Seli, quien asumió el cargo en diciembre, ha abogado consistentemente por una regulación más transparente de la industria cripto, incluso aprobando el lanzamiento de futuros perpetuos en territorio estadounidense.
«Esta es nuestra respuesta, y la decisión sobre este asunto recae enteramente en la comisión», declararon en su comunicado conjunto HPC y Phantom.
Ahora la palabra la tiene la CFTC. De si el regulador preparará aclaraciones específicas o iniciará un nuevo proceso de modificación de reglas, dependerá qué volumen de actividad on-chain permanezca bajo la jurisdicción de EE. UU.
Opinión de experto: Esta comunicación es uno de los pasos más inteligentes y oportunos de la industria cripto en los últimos años. HPC y Phantom no solo piden «no tocar» a DeFi, sino que ofrecen al regulador un marco concreto y funcional que separa el grano de la paja: el código de la intermediación. Si la CFTC adopta estos principios, sentará un precedente que marcará el tono de la regulación de DeFi no solo en EE. UU., sino en todo el mundo. Si no, corremos el riesgo de ver una fuga de talento y capital hacia jurisdicciones donde la innovación se valora más que el miedo a lo desconocido.