El presidente de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU. (CFTC), Michael Selig, hizo una declaración contundente: si el Congreso no aprueba la ley CLARITY Act, los reguladores tomarán la iniciativa y "redactarán todas las reglas para la criptoindustria" sin la participación de los legisladores. Este proyecto de ley busca delimitar claramente las competencias entre la CFTC y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) en la supervisión de activos digitales.
Selig destaca que la falta de un marco regulatorio federal unificado genera caos: la industria se ve obligada a existir en un sistema "fragmentado" de leyes estatales, lo que frena gravemente el desarrollo empresarial. Según mis datos, el Senado aún está negociando el documento, pero los analistas ya han reducido las previsiones de su aprobación en 2026. La razón son los estrictos plazos calendario y las diferencias políticas no resueltas.
Comentario analítico: Este es un caso clásico en el que el regulador utiliza la táctica del "palo y la zanahoria". El ultimátum de Selig es una señal para el mercado: o el Congreso actúa ahora, o tendremos una regulación aún más estricta que podría no tener en cuenta los intereses de la innovación. Para los inversores, esto significa que 2025-2026 serán años decisivos: o veremos la tan esperada claridad, o un aumento de la presión administrativa sobre el sector cripto.