La Unión Europea inicia una revisión a gran escala del marco normativo Markets in Crypto-Assets (MiCA), con el objetivo de incluir en el ámbito regulatorio a los emisores extranjeros de stablecoins que operan en el territorio de la UE. No se espera una actualización formal del reglamento antes de 2027, pero los trabajos preparatorios ya han comenzado.

La versión actual de MiCA deja un vacío significativo: los emisores registrados fuera de la UE no están directamente sujetos a sus disposiciones. Esto crea una laguna para los actores no europeos que promueven activamente sus stablecoins en el mercado europeo sin cumplir con los requisitos locales de reserva y transparencia.

La Comisión Europea recopila comentarios de las partes interesadas hasta el 30 de septiembre, tras lo cual decidirá si abre oficialmente el proceso de revisión del reglamento. Tres factores clave impulsan a Bruselas a actuar: el crecimiento explosivo de las stablecoins vinculadas al dólar, la aprobación en EE. UU. del proyecto de ley GENIUS Act, que crea una jurisdicción competitiva, y las crecientes preocupaciones del Banco Central Europeo (BCE) sobre la soberanía monetaria del euro.

Especial preocupación causa el dominio de las stablecoins vinculadas al dólar estadounidense, que están desplazando al euro del espacio de pagos digitales. El BCE ve en esto una amenaza directa al control de la masa monetaria y a la estabilidad financiera de la región.

Mi evaluación profesional: la revisión de MiCA no es solo un ajuste técnico, sino una señal de que la UE está pasando de la fase de aceptación de criptoactivos a la fase de protección de su propio sistema monetario. Si se aprueban las enmiendas, los emisores extranjeros de stablecoins se enfrentarán a la necesidad de obtener una licencia europea completa o abandonar el mercado. Esto podría cambiar radicalmente el equilibrio de poder en el segmento de las stablecoins, haciéndolo menos global y más regionalizado.