El 9 de julio, el Parlamento Europeo no logró bloquear la prórroga del régimen temporal de escaneo de mensajes, conocido como Chat Control. A pesar de que la mayoría de los eurodiputados que votaron se manifestaron en contra, las normas de procedimiento permitieron que el documento entrara en vigor. Ahora, el escaneo voluntario de mensajes privados en plataformas de internet es legal hasta el 3 de abril de 2028.

De los 607 eurodiputados, 314 votaron en contra de la prórroga, 276 a favor y 17 se abstuvieron. Para bloquearla se requería una mayoría absoluta de todo el Parlamento: 361 votos de 720, lo que no se logró. El régimen restablecido es un retorno temporal a las normas de ePrivacy, conocidas como Chat Control 1.0. Permite a las plataformas escanear voluntariamente mensajes no cifrados o accesibles para análisis del servidor en busca de material de abuso sexual infantil (CSAR).

El escaneo no es obligatorio: las plataformas deciden por sí mismas si participan. Cuando el régimen se adoptó por primera vez en 2021, Google, Meta y Microsoft se sumaron de inmediato. Entre los servicios que operaron bajo este esquema se incluyen Gmail, Snapchat, Skype, Instagram, Facebook Messenger, Xbox y los servicios de correo de Apple. Sin embargo, WhatsApp y Signal permanecen fuera del régimen: el cifrado de extremo a extremo hace que el escaneo del servidor sea técnicamente imposible. Los eurodiputados aprobaron por separado una enmienda que excluye a los servicios con cifrado de extremo a extremo, pero el Consejo de la UE aún debe examinarla en un plazo de aproximadamente tres meses.

El defensor de derechos humanos y ex eurodiputado Patrick Breyer calificó la situación de farsa: «El hecho de que Chat Control avance contra la voluntad de la mayoría de los eurodiputados que votan en el Parlamento Europeo perjudica a la democracia. Nuestros hijos son los verdaderos perdedores en este proceso antidemocrático».

Opinión pública y críticas a la eficacia

Los críticos debaten no solo sobre la privacidad, sino también sobre la eficacia del escaneo masivo. Según datos oficiales, desde 2022, el volumen de informes sobre presunto abuso se ha reducido en un 50% debido al aumento del uso del cifrado. Según la Comisión Europea, el escaneo de chats privados representó solo el 36% de todos los informes de abuso en 2024; el resto provino de publicaciones públicas y almacenamiento en la nube. La Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania considera que el 48% de las señales recibidas no tienen relevancia penal, y el 40% de las investigaciones involucran a los propios menores. Alrededor del 99% de los informes de Meta se refieren a casos ya conocidos.

La posición de los sobrevivientes de abuso merece especial atención. Alexander Hanff, víctima de abuso y defensor de la privacidad, señaló que fueron precisamente las comunicaciones confidenciales las que le permitieron contar lo sucedido y lograr la condena de los delincuentes. Marcel Schneider, que está demandando a Meta por el Chat Control voluntario, considera que la vigilancia corporativa masiva no previene el abuso, y que la protección real requiere eliminar el material en su origen, un trabajo policial proactivo en la dark web y una arquitectura segura de las aplicaciones.

La última votación se refiere solo a la versión temporal de la ley. El conflicto principal se desplaza hacia el reglamento permanente CSAR, al que los críticos llaman Chat Control 2.0. La situación recuerda a una paradoja regulatoria clásica: el intento de proteger a los niños mediante el escaneo masivo socava la propia arquitectura de la privacidad, que a menudo es la única herramienta para que las víctimas denuncien un delito de forma segura. El mercado de criptomonedas y comunicaciones descentralizadas debe seguir de cerca este precedente, ya que podría convertirse en un modelo para futuros ataques al cifrado.