Esta semana, Strategy, uno de los mayores tenedores corporativos de bitcoin, realizó la mayor venta de BTC en su historia, registrando una pérdida de aproximadamente el 20%. Este movimiento, en mi opinión, no está impulsado por las condiciones del mercado, sino por una necesidad imperiosa de liquidez para financiar los pagos de dividendos de sus títulos Digital Credit.
Según los datos que he analizado, la empresa vendió 3,588 BTC por unos $216 millones. Con un precio de compra promedio de $75,476 y un precio de venta de alrededor de $60,000, la operación generó una pérdida significativa. Esta es una señal importante para el mercado.
Comparación de bases: corporación vs. exchange
La conclusión clave que extraigo es que el precio de compra promedio de bitcoin de Strategy es significativamente más alto que el del tenedor promedio en el exchange Binance. Según las estimaciones que he verificado, el precio promedio realizado de bitcoin en Binance es de aproximadamente $60,900. Esto es notablemente inferior al de Strategy.
Esto significa que el trader promedio en Binance está mucho más cerca del punto de equilibrio que el inversor corporativo estratégico. Es notable que, a pesar de la venta, Strategy continúa almacenando 843,775 BTC, superando las propias reservas de Binance (656,561 BTC). Este hecho subraya la enorme escala de influencia de la empresa en el mercado, superando incluso las reservas del mayor exchange.
Para contexto: casi el 30% de todos los bitcoins almacenados en exchanges centralizados corresponden a Binance. Es una participación dominante, pero las reservas de Strategy siguen siendo mayores.
Debilitamiento de la demanda al contado
El análisis de la demanda al contado genera una preocupación adicional. Según mis observaciones, el indicador Spot Taker CVD de 90 días, que refleja quién controla el mercado —compradores o vendedores reales—, ha vuelto a la zona neutral. La fuerte presión de compra al contado que antes sostenía a bitcoin ha comenzado a debilitarse.
Esto no significa que los compradores hayan desaparecido por completo, pero, según mi evaluación, actualmente no hay suficiente demanda agresiva para elevar el precio de manera notable. Veo dos escenarios principales: si el indicador vuelve a ponerse verde, indicaría un retorno de la demanda real y un posible aumento. Si se vuelve rojo, la presión de venta se intensificará y bitcoin podría entrar en una nueva ola de caídas.
La relación entre estos dos fenómenos es evidente. La venta con pérdidas de Strategy muestra que incluso el mayor jugador se ve obligado a materializar pérdidas en el nivel de $60,000. Y la demanda al contado debilitada significa que actualmente casi no hay quién absorba esa oferta. Si los compradores reales no regresan, al mercado le será extremadamente difícil mantener los niveles actuales bajo la presión de ventas como esta.
Mi veredicto: El mercado se encuentra en una posición vulnerable. Una venta forzada de esta magnitud por parte de un inversor clave, combinada con un debilitamiento de la demanda fundamental, es una señal de alerta. Es posible un rebote a corto plazo, pero para un crecimiento sostenido se necesita una fuerte afluencia de nuevo capital real, no solo apalancamiento especulativo. Hasta que eso ocurra, los riesgos están sesgados hacia una mayor corrección.