La Fundación Ethereum ha disuelto oficialmente su equipo de Soporte de Protocolo. Esta decisión forma parte de una reestructuración masiva de la fundación, durante la cual recientemente se redujo aproximadamente el 20% del personal. Aunque formalmente es un paso hacia la optimización, detrás de ello se esconden cambios estructurales serios que podrían afectar el desarrollo futuro de la red.

¿Qué hacía el equipo disuelto?

El equipo de Soporte de Protocolo era un eslabón clave en la coordinación del desarrollo de Ethereum. Sus responsabilidades incluían organizar las reuniones de los desarrolladores principales (All Core Developers), rastrear las actualizaciones de la red, apoyar las Propuestas de Mejora de Ethereum (EIP) y gestionar el programa de formación de nuevos contribuyentes. En esencia, era el "centro de control" del ecosistema, asegurando la comunicación entre los grupos de desarrolladores dispersos.

La disolución de la unidad fue anunciada por la cuenta de Soporte de Protocolo en X. Mario Havel, quien trabajó en el equipo durante más de cinco años, confirmó que él permanece en la Fundación Ethereum, pero todo su equipo ha sido disuelto y algunos colegas perdieron sus puestos. William Morriss, exlíder del equipo, también declaró que la reestructuración puso fin a su trabajo en la fundación.

Merece especial atención el destino de los proyectos clave del equipo: la plataforma Forkcast para rastrear actualizaciones y el programa Ethereum Protocol Fellowship. Este último formó a decenas de nuevos especialistas para trabajar en el núcleo del protocolo durante cuatro años. Por ahora, el futuro de estas iniciativas sigue siendo incierto.

Parte de recortes más amplios

La disolución del equipo es solo una etapa de la reestructuración anunciada el 23 de junio. En ese momento, la Fundación Ethereum eliminó 54 puestos (aproximadamente el 20% de la plantilla) tras un análisis de varios meses de sus actividades y gastos. Vitalik Buterin confirmó estos datos y habló sobre la reducción del presupuesto. La fundación reorganizó su trabajo en torno a cinco áreas principales: protocolo, acceso, usuarios, comunidad y nivel institucional. A los empleados despedidos se les prometió una indemnización y apoyo en la búsqueda de empleo.

Sin embargo, la fundación no ha revelado públicamente a dónde ni a quién se transferirán todas las funciones del equipo disuelto. Esto plantea preguntas: ¿quién coordinará ahora las reuniones de desarrolladores, apoyará las EIP y gestionará el programa Fellowship?

Vale la pena señalar que el trabajo en el núcleo del protocolo continúa. Los desarrolladores de Ethereum están trabajando en la actualización Glamsterdam, pero el proceso de desarrollo en sí no depende de un solo equipo de la fundación, ya que los desarrolladores de clientes y los contribuyentes independientes trabajan en diferentes organizaciones. Sin embargo, la pérdida de una coordinación centralizada podría ralentizar la toma de decisiones críticas y reducir la eficiencia en la implementación de actualizaciones.

Mi análisis: La liquidación de Soporte de Protocolo no es solo una reducción de costos, sino una señal de transición hacia un modelo de gestión más descentralizado. Pero esta transición conlleva riesgos: la pérdida de un centro de coordinación único podría llevar a la fragmentación del proceso de desarrollo, especialmente en medio de la creciente competencia de Solana y otras redes L1. La Fundación Ethereum apuesta por un crecimiento "orgánico" de la comunidad, pero aún no está claro si la nueva estructura podrá reemplazar efectivamente a la anterior. El mercado observará atentamente cómo estos cambios afectan la velocidad de implementación de Pectra y otras actualizaciones clave.