El circuito cripto ruso se está construyendo con miras a los pagos transfronterizos, sin embargo, la presión de las sanciones está reduciendo gradualmente las posibilidades de acceder al ámbito internacional. Esta paradoja pone en duda la viabilidad económica de toda la estructura. Analicemos para quién se crea esta infraestructura y quién se beneficiará de ella.

Principales beneficiarios del circuito cripto

El análisis muestra que el circuito cripto no es una herramienta de enfoque limitado. Se crea para un amplio círculo de participantes, cada uno de los cuales obtiene sus propios beneficios:

  • Para pagos de comercio exterior — es una extensión orgánica del régimen legal experimental (RLE) a un mayor número de participantes, otorgándoles facultades adicionales para realizar operaciones transfronterizas.
  • Para divisiones de inversión — ampliación de la gama de productos digitales, incluyendo oportunidades para activos financieros digitales (AFD), atracción de inversores internacionales y creación de circulación secundaria en redes públicas.
  • Para organizaciones financieras y crediticias — la posibilidad de expandir los préstamos en el sentido más amplio: desde largo plazo hasta corto plazo, así como la implementación de herramientas digitales como el factoring y la titulización de deudas.
  • Para el Estado (en representación del Banco Central, Ministerio de Finanzas, Servicio de Impuestos Federales) — sacar la industria existente de facto a un campo regulado y sujeto a impuestos, lo que resuelve los problemas de prevención de lavado de dinero/financiamiento del terrorismo (ALD/CFT) y el cumplimiento de los requisitos del GAFI.

Para cada categoría — tanto para personas jurídicas como para personas físicas — habrá herramientas y servicios que actualmente escasean gravemente.

Las sanciones como catalizador, no como amenaza

Contrario a los temores, la presión de las sanciones no es fatal para el circuito cripto. Los participantes del mercado son conscientes de los riesgos y ya están tomando medidas para reducirlos. Existen al menos tres estrategias para minimizar los riesgos de sanciones:

  • Interacción con soluciones autorizadas de los países de la CEI — el uso de eslabones intermedios en la cadena de pagos ayuda a difuminar el rastro y reducir la carga sobre la infraestructura rusa.
  • Gestión de la emisión de stablecoins basada en bancos — técnicamente es imposible rastrear y bloquear todo el sistema de emisión a la vez, ya que se duplica fácilmente, se inicia desde cero y se escala dentro de Rusia.
  • Uso de soluciones alternativas — los AFD, los productos de inversión y la tokenización se convierten en una opción de respaldo para los escenarios más severos.

Sentido económico: aislamiento vs. transfronterización

El valor de la criptomoneda radica en su naturaleza transfronteriza. Si el circuito está completamente cerrado dentro de la Federación Rusa, su sentido económico se reducirá significativamente. Sin embargo, el aislamiento total es técnicamente imposible debido a la naturaleza descentralizada de las monedas digitales. Se puede intentar restringir la entrada y salida de dinero fiduciario fuera de Rusia, pero esto no cerrará el circuito por completo: no todos los países apoyan la política de aislamiento de la Federación Rusa, y el ámbito DeFi está tan desarrollado que es técnicamente imposible poner todas las barreras sin destruir las herramientas correspondientes.

¿Quién gana y quién pierde?

A largo plazo, solo el mercado negro saldrá perdiendo. El flujo financiero a través de organizaciones completamente no reguladas disminuirá gradualmente. Todos los demás participantes, incluidos el Estado y las grandes empresas, solo se beneficiarán.

Sin embargo, para el capital pequeño y mediano, así como para las startups, la situación es más complicada. Tienen tres caminos: migrar a otros países, vender a los bancos en un futuro cercano o crear productos de nicho para los que los bancos aún no tienen tiempo, pero que tienen demanda en el mercado y por parte de bancos-clientes específicos.

Mi análisis: El circuito cripto ruso no es un intento de eludir las sanciones, sino un paso estratégico hacia la legalización e institucionalización de la industria cripto. Los grandes bancos y el Estado ya están desplegando su propia infraestructura, y serán ellos los principales beneficiarios. Las pequeñas y medianas empresas que no logren adaptarse corren el riesgo de ser expulsadas del mercado. La regulación dará «luz verde» solo a los actores institucionales con grandes bases de clientes, lo que cambiará radicalmente el panorama del mercado.