La empresa Meta ha decidido desactivar en su nuevo modelo Muse Image la función que permitía generar imágenes basadas en perfiles públicos de Instagram. Esta opción fue eliminada solo tres días después de su lanzamiento; una reacción tan rápida habla de la magnitud de la reacción negativa de la comunidad.

Recordemos que el 7 de julio Meta presentó Muse Image como el primer modelo de generación de imágenes de Meta Superintelligence Labs, integrado en Meta AI. La característica clave era la posibilidad de indicar en el prompt cualquier cuenta pública de Instagram para que la red neuronal utilizara las fotos abiertas para crear nuevas imágenes. Sonaba prometedor, pero en la práctica se convirtió en una verdadera bomba de tiempo en el ámbito de la privacidad.

La privacidad resultó ser más importante que la innovación

Ya el 10 de julio, la empresa actualizó oficialmente el anuncio, reconociendo que la función «no cumplió con las expectativas de los usuarios en cuanto a confidencialidad». Esta es una formulación suave para una situación que provocó una avalancha de críticas. El problema se agravó porque la opción estaba activada automáticamente, sin el consentimiento explícito de los propietarios de las cuentas.

El sindicato de actores SAG-AFTRA emitió una declaración contundente, calificando cualquier mecanismo de uso de imágenes sin consentimiento explícito como «un completo error de cálculo en la evaluación de la opinión pública». La actriz Hannah Einbinder instó públicamente a los usuarios a desactivar esta opción, lo que solo avivó el fuego de la indignación pública.

Tras la desactivación de la controvertida función, SAG-AFTRA apoyó la decisión de Meta, subrayando: «Cualquier uso que no sea con un consentimiento explícito y visible para este tipo de usos de las imágenes de los usuarios de Instagram es inaceptable». Esta es una señal clara para toda la industria: la era del uso irreflexivo de datos públicos para la IA está llegando a su fin.

¿Qué queda en Muse Image?

El modelo Muse Image como producto no ha desaparecido. Sigue estando disponible en Meta AI para generar y editar imágenes a partir de consultas de texto y fotos cargadas. Además, Meta ya lo está utilizando en 30 nuevos efectos de IA para Instagram Stories y en chats de WhatsApp con Meta AI en varios países. La renuncia a la función escandalosa no es un abandono de la tecnología, sino un ajuste de rumbo.

Por cierto, a principios de junio Meta también presentó el modelo multimodal Muse Spark 1.1 para tareas de agencia y codificación, por lo que la empresa claramente apuesta por un ecosistema de IA, pero ahora con miras a la privacidad de los usuarios.

Mi análisis: Este incidente es un ejemplo clásico de cómo un gigante tecnológico sobreestimó la lealtad de la audiencia. Meta claramente esperaba que los usuarios de Instagram se sintieran halagados por la posibilidad de convertirse en una «fuente de inspiración» para la IA, pero en cambio recibió una ola de indignación. El mercado dejó claro que incluso los datos públicos no son materia prima gratuita para el entrenamiento y la generación sin consentimiento explícito. Creo que en los próximos meses veremos un endurecimiento de las políticas de privacidad en todos los productos de Meta, y esta es una tendencia correcta.