A partir del 11 de julio de 2025, entra en vigor en Estados Unidos una prohibición de cuatro años sobre la emisión del dólar digital, la moneda digital del banco central (CBDC) estatal. Esta restricción se incluyó en un proyecto de ley bipartidista sobre asequibilidad de la vivienda, que, en esencia, se convirtió en un instrumento para bloquear uno de los proyectos más debatidos de la Reserva Federal.
El plazo de la moratoria se extiende hasta finales de 2030. La ley entrará en vigor automáticamente, sin la firma del presidente. Donald Trump se negó a firmarla, pero tampoco la vetó, lo que, según el procedimiento constitucional, equivale a un consentimiento tácito. Así, formalmente, el poder ejecutivo no apoyó la prohibición, pero tampoco impidió su implementación.
¿Por qué es importante? El dólar digital (CBDC) se consideraba una herramienta potencial para modernizar el sistema de pagos de EE. UU., aumentar la velocidad de las liquidaciones y combatir los delitos financieros. Sin embargo, su implementación generó acalorados debates: los partidarios lo veían como un paso hacia la inclusión financiera, mientras que los opositores lo consideraban una amenaza a la privacidad y un fortalecimiento del control estatal sobre las finanzas privadas.
El carácter bipartidista del proyecto de ley subraya que tanto republicanos como demócratas comparten las preocupaciones sobre la CBDC. Es un caso raro de consenso en medio de una aguda polarización política.
Mi análisis: La moratoria de cuatro años no es solo un aplazamiento. Es una señal al mercado de que EE. UU. aún no está listo para una digitalización radical de su moneda nacional. Mientras China prueba activamente el yuan digital y la UE impulsa el euro digital, Estados Unidos se toma una pausa. Esto podría llevar a una pérdida temporal del liderazgo tecnológico en el ámbito de las monedas digitales estatales, pero, por otro lado, dará tiempo para un análisis más exhaustivo de los riesgos y la búsqueda de un equilibrio entre la innovación y la protección de los derechos de los ciudadanos.