La amplia difusión de las stablecoins vinculadas al dólar estadounidense crea riesgos graves para los países con tipo de cambio fijo. Los economistas del Fondo Monetario Internacional, en su nuevo estudio, concluyeron que estos activos digitales no solo pueden aumentar la vulnerabilidad de estas economías, sino también acelerar significativamente el desarrollo de crisis cambiarias.
Las stablecoins, en esencia, brindan a la población y a las empresas acceso directo al dólar digital. En períodos de incertidumbre económica, esto simplifica y acelera el proceso de retiro de fondos de la moneda nacional. Como consecuencia, aumenta drásticamente la presión sobre las reservas de oro y divisas de los bancos centrales, lo que hace prácticamente imposible mantener el tipo de cambio fijo.
Mecanismo de aceleración de la crisis
El modelo desarrollado por los expertos muestra una correlación clara: cuanto mayor es el nivel de penetración de las stablecoins en la economía, más rápido se difunde la información sobre los riesgos crecientes. Esto provoca un efecto dominó: una transición masiva y sincronizada de los participantes del mercado hacia activos en dólares. Es interesante que incluso shocks externos relativamente pequeños pueden desencadenar este mecanismo, lo que hace que las medidas tradicionales de estabilización macroeconómica sean menos efectivas.
No es la causa, sino el catalizador
Es importante destacar: las stablecoins por sí mismas no son la causa principal de la inestabilidad financiera. Actúan como un poderoso catalizador que agrava los problemas macroeconómicos ya existentes. La mayor amenaza la representa para los países donde la confianza en la moneda nacional está socavada, la política monetaria es débil y el tipo de cambio está rígidamente fijado. Es precisamente en estas condiciones que el dólar digital se convierte en un "caballo de Troya" para el sistema financiero.
Según los analistas, los reguladores deben adaptar urgentemente sus enfoques para garantizar la estabilidad financiera, teniendo en cuenta el creciente papel de las stablecoins. La evaluación de la sostenibilidad de los regímenes cambiarios ya no puede ignorar este factor.
Recordemos que en junio, el volumen global de stablecoins alcanzó la cifra récord de 1,79 billones de dólares, lo que solo confirma la magnitud de la amenaza. En diciembre de 2025 ya se escucharon advertencias de que estos activos podrían privar a los bancos centrales de países con alta inflación del control sobre los movimientos de capital.
Comentario del experto: El mercado de stablecoins muestra un crecimiento exponencial, y este estudio del FMI es un recordatorio oportuno de que la innovación tecnológica conlleva no solo oportunidades, sino también riesgos sistémicos. Para las economías en desarrollo con tipo de cambio fijo, esto no es solo una advertencia, sino una señal para revisar de inmediato la política cambiaria. Ignorar esta tendencia podría llevar a la pérdida de la soberanía monetaria, y mucho más rápido de lo que se suponía anteriormente.