La administración de Donald Trump ya ha iniciado consultas preliminares sobre una estrategia para contrarrestar el ecosistema de inteligencia artificial abierta de China, que crece rápidamente. Este tema, según mis estimaciones, se convertirá en uno de los puntos clave de la agenda tecnológica en los próximos años, y la demora podría costarle a Estados Unidos su liderazgo.

Por qué preocupa a EE. UU.

En discusiones cerradas, de las que he tenido conocimiento a través de fuentes internas, altos funcionarios expresan una gran preocupación. Se trata de una tecnología que conlleva riesgos potenciales para la seguridad, mientras que la infraestructura política y regulatoria actual de EE. UU. está mal preparada para manejar cambios tan rápidos.

Los modelos chinos de código abierto casi no se quedan atrás frente a los principales equivalentes estadounidenses en rendimiento, pero cuestan significativamente menos. Si esta tendencia continúa, seremos testigos de una migración masiva de desarrolladores y empresas hacia alternativas chinas más económicas. Esto ejercerá una presión enorme sobre los precios y los márgenes de los gigantes estadounidenses de la IA.

Datos sobre la cuota de mercado: un cambio que no se puede ignorar

Las cifras que he analizado confirman la aceleración de este proceso. Según datos de los analistas de Apollo, entre los 50 modelos de IA más utilizados del mundo, la cuota de China ha crecido notablemente en el último año y medio.

Distribución de los 50 modelos de IA más populares por país.
Dinámica del cambio en la cuota de mercado: EE. UU. pierde posiciones, China aumenta con seguridad su presencia en el top 50 de modelos de IA mundiales. Fuente: Apollo.

En enero de 2025, la mayor parte de los modelos en el ranking eran estadounidenses. Para mayo de 2026, el panorama cambió drásticamente. La cantidad de modelos estadounidenses en el top 50 se redujo de aproximadamente 33 a 28, mientras que la cuota china creció de manera constante. Los modelos de Francia y otros países prácticamente desaparecieron de la lista, lo que indica una consolidación del mercado en torno a dos centros de poder.

Mi análisis muestra que esto no es solo una fluctuación temporal, sino un cambio estructural. La IA barata y accesible de China crea una amenaza existencial para los modelos de negocio de los gigantes tecnológicos estadounidenses, construidos sobre precios altos y soluciones propietarias. Washington tendrá que buscar un equilibrio entre restricciones severas y el estímulo de sus propias innovaciones para no perder definitivamente la primacía tecnológica.