La semana que termina estuvo marcada por varios eventos significativos que están dando forma a un nuevo panorama para la industria cripto. Desde la tensión geopolítica hasta los avances regulatorios, el mercado sigue demostrando su resiliencia, aunque no sin matices.

Bitcoin: prueba de resistencia y recuperación

La semana comenzó con una fuerte caída de bitcoin por debajo de los $62,000. El detonante fue la escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos, pero, significativamente, la primera criptomoneda reaccionó con mucha más calma a las rondas posteriores de tensión, incluida la amenaza de bloqueo del Estrecho de Ormuz. Hacia el fin de semana, el precio se recuperó hasta los $64,000, cerrando la semana con un aumento del 2.2%. Ethereum mostró una dinámica similar (+2.6%), mientras que la mayoría de las altcoins, incluyendo Dogecoin y Solana, terminaron en negativo.

Un indicador clave fue que los ETF spot de bitcoin rompieron su racha récord de ocho semanas de salidas, atrayendo $197.4 millones. Esto es una señal del regreso del interés institucional, aunque el valor total de los activos bajo gestión desde principios de año sigue siendo un 32% inferior. Los fondos de Ethereum también registraron entradas de $84.4 millones. El índice de miedo y codicia salió de la zona de miedo extremo, subiendo a 26 puntos, lo que indica una recuperación gradual del sentimiento.

Kazajistán: un nuevo centro para activos digitales

El presidente Kasim-Yomart Tokáev firmó un decreto destinado a crear un "ecosistema moderno y transparente de servicios financieros digitales". El documento, preparado con la participación del Banco Nacional y el AIFC, contempla varias medidas innovadoras. En primer lugar, la legalización del uso de activos digitales y stablecoins en liquidaciones transfronterizas, lo que brindará a las empresas nuevas herramientas para operaciones de exportación e importación. En segundo lugar, se crea un mecanismo para la divulgación voluntaria y la transferencia de activos desde plataformas extranjeras a plataformas kazajas reguladas. Y, lo más importante para los inversores minoristas, se planea eximir del impuesto sobre la renta personal a los ingresos provenientes de operaciones con activos digitales a través de la infraestructura local.

UE: MiCA amplía sus fronteras

El Parlamento Europeo aprobó la posición oficial sobre la futura regulación de los activos digitales. Aunque el documento no introduce cambios directos en MiCA, señala claramente los próximos objetivos de los reguladores: DeFi, criptocréditos, staking y NFT. Esto es una continuación lógica tras la finalización del período de transición de MiCA el 1 de julio. El objetivo principal es evitar la fragmentación del mercado único, donde países individuales de la UE comiencen a crear sus propias reglas locales para estos sectores.

EE. UU.: la reserva de bitcoin en el limbo

La iniciativa de la administración Trump para crear una reserva estratégica de bitcoin se ha topado con obstáculos burocráticos. La orden ejecutiva de marzo de 2025 ordenaba ubicar la reserva en el Tesoro, pero surgieron dudas sobre la autoridad legal del departamento para gestionar un activo tan volátil. Ahora se considera al Departamento de Comercio como una alternativa, mientras que el Departamento de Justicia busca opciones legalmente impecables. Mientras los burócratas debaten, EE. UU. continúa manteniendo la mayor reserva estatal con 328,372 BTC (~$21 mil millones). Paralelamente, en el Congreso se impulsan proyectos de ley para comprar 1,000,000 de BTC en un período de cinco años.

SWIFT da un paso hacia blockchain

La red SWIFT anunció que su infraestructura blockchain está lista para un proyecto piloto. 17 bancos de seis continentes, incluidos Citi, HSBC y BNP Paribas, probarán pagos transfronterizos 24/7 con depósitos tokenizados. La solución conectará diferentes libros contables y sincronizará obligaciones, aunque las liquidaciones finales permanecerán en los sistemas tradicionales. Este es un paso importante hacia un sistema financiero híbrido.

Mi análisis: La semana demostró que el mercado está aprendiendo a vivir en condiciones de turbulencia geopolítica, mientras que los reguladores, por el contrario, pasan de las palabras a los hechos. Kazajistán ofrece uno de los modelos más progresistas en la CEI, y la UE se prepara para cerrar las últimas "zonas grises". Sin embargo, los retrasos con la reserva de bitcoin en EE. UU. recuerdan que incluso los planes más ambiciosos se topan con la burocracia. Los inversores deben seguir de cerca las batallas legales en Washington, ya que esto podría convertirse en un motor clave para el crecimiento a medio plazo.