Junio resultó ser un mes difícil para el gigante minero BitFuFu. La empresa extrajo solo 125 BTC, un 29,4% menos en comparación con el mes anterior. La razón principal de esta caída fue la reducción drástica del hashrate total bajo gestión, de 19,5 EH/s a 15,3 EH/s. Esto ocurrió debido al vencimiento de varios contratos de minería en la nube, lo que debilitó temporalmente los indicadores operativos.
Sin embargo, detrás de estas estadísticas se esconde un cambio estratégicamente importante. La capacidad propia de BitFuFu creció hasta un récord de 3,5 EH/s. La empresa desplegó 1200 de los más nuevos mineros ASIC Antminer S21 XP, lo que permitió fortalecer significativamente su flota propia. Esto indica que BitFuFu se está alejando deliberadamente de la dependencia de los contratos en la nube en favor del control directo sobre el equipo.
Las reservas de bitcoin en el balance se redujeron a 1671 BTC. Parte de las reservas se destinó al prepago de nuevas capacidades por 5,3 EH/s, que probablemente se pondrán en funcionamiento en los próximos meses. Esta es una estrategia agresiva pero justificada: en condiciones de rentabilidad decreciente tras el halving, solo la escalada del hashrate propio puede proporcionar una ventaja competitiva.
Mi evaluación profesional: BitFuFu demuestra un ejemplo clásico de minero "inteligente" que sacrifica la minería a corto plazo en aras de la eficiencia a largo plazo. La reducción de los contratos en la nube no es una debilidad, sino una limpieza de cartera. Si las nuevas capacidades se ponen en marcha a tiempo, la empresa podrá no solo recuperar, sino superar sus indicadores anteriores. El mercado aún no ha valorado completamente esta transición.