La semana pasada estuvo marcada por importantes cambios regulatorios: desde el ambicioso decreto del presidente de Kazajistán hasta la ampliación del MiCA europeo a DeFi y NFT. Paralelamente, el mercado mostraba un optimismo cauteloso, mientras que la iniciativa para crear una reserva estratégica de bitcóin en EE. UU. se topó con trabas burocráticas.
Mercado: bitcóin resistió, los inversores recuperaron el ánimo
A pesar de la tensión geopolítica y el desplome por debajo de los $62 000 a principios de semana, la primera criptomoneda demostró una envidiable resistencia. Hacia el fin de semana, el tipo de cambio se recuperó hasta los $64 000, y el incremento semanal fue del 2,2%. Ethereum mostró una dinámica similar (+2,6%), aunque la mayoría de las altcoins, incluyendo Dogecoin y Solana, cayeron en terreno negativo.
La señal positiva clave fue la reanudación de las entradas en los ETF de bitcóin al contado tras una racha récord de ocho semanas de salidas. En la semana, los fondos recibieron $197,4 millones, lo que devolvió el AUM total a $77,4 mil millones. Los fondos de Ethereum también atrajeron $84,4 millones. El índice de miedo y codicia abandonó la zona de miedo extremo, subiendo a 26 puntos, y la capitalización total del mercado creció de $2,07 billones a $2,2 billones.
Kazajistán: nueva etapa de legalización
El presidente Kasim-Yomart Tokáev firmó un decreto que debería sentar las bases para un «ecosistema moderno y transparente de servicios financieros digitales». El documento prevé el desarrollo de mecanismos para el uso de activos digitales y stablecoins en liquidaciones transfronterizas, lo que brindará a las empresas canales adicionales para operaciones de exportación e importación. Merece especial atención la iniciativa de divulgación voluntaria de activos almacenados en plataformas extranjeras no reguladas, con su posterior traslado a plataformas locales. Para las personas físicas, se planea la exención del impuesto sobre la renta de los ingresos por operaciones a través de infraestructura regulada: esto es un poderoso incentivo para el retorno de capital al país.
UE: MiCA va más allá
El Parlamento Europeo aprobó una posición política que insta a extender el alcance del reglamento MiCA a DeFi, criptocréditos, staking y NFT. Esto es una consecuencia directa de la finalización del período de transición de MiCA el 1 de julio, cuando todas las empresas cripto en la UE pasaron a la licencia obligatoria. El objetivo principal es evitar la fragmentación del mercado único y crear reglas de juego uniformes para todos los participantes. En esencia, esto prepara el terreno para MiCA 2.0, que podría convertirse en un estándar global.
EE. UU.: la reserva de bitcóin atascada en vericuetos legales
La iniciativa de la administración Trump para crear una reserva estratégica de bitcóin (SBR) se topó con un obstáculo inesperado. Las diferencias entre el Tesoro y el Departamento de Comercio sobre quién gestionará las tenencias de 328 372 BTC (aproximadamente $21 mil millones) frenaron el proceso. La razón principal son los temores legales sobre la volatilidad del activo. Mientras la Casa Blanca busca la estructura óptima, en el Congreso se impulsan proyectos de ley que prevén la compra de 1 millón de BTC en un plazo de cinco años.
SWIFT y blockchain: era de los pagos tokenizados
La red global de mensajería financiera SWIFT anunció la preparación de su infraestructura blockchain. Un proyecto piloto con la participación de 17 bancos, incluyendo Citi, HSBC y BNP Paribas, se centra en pagos transfronterizos las 24 horas con depósitos tokenizados. La solución sincroniza las obligaciones de pago entre diferentes registros, dejando las liquidaciones finales en los sistemas existentes. Este es un paso hacia un modelo híbrido, donde blockchain aumenta la eficiencia sin romper la infraestructura establecida.
Opinión de experto: La semana demostró que los reguladores pasan de las palabras a los hechos, creando marcos claros para la industria. Sin embargo, los retrasos con la reserva estadounidense de bitcóin son una señal alarmante. Si la burocracia prevalece, EE. UU. corre el riesgo de perder el liderazgo en la carrera por los activos digitales, cediendo el paso a jurisdicciones más flexibles, como Kazajistán o los EAU.