La capitalización de mercado total de las empresas públicas que poseen bitcoin en sus tesorerías se ha reducido en más de $100 mil millones desde octubre de 2025. Esta caída se produjo mientras las propias corporaciones aumentaban activamente sus posiciones en la primera criptomoneda, quedando atrapadas en la corrección del mercado.
Mi análisis de los datos obtenidos del principal analista on-chain Darkfost muestra un panorama preocupante. Desde octubre de 2025, el valor total de estas empresas se desplomó de $396 mil millones a $272 mil millones. Es notable que, durante el mismo período, la cantidad de bitcoins que poseen no solo no disminuyó, sino que aumentó, pasando de 953,000 a 1.14 millones de monedas. En otras palabras, las corporaciones compraron más, pero sus balances se devaluaron siguiendo al mercado.
El ritmo de acumulación se ha desacelerado drásticamente
La señal clave que veo en estos datos es una fuerte desaceleración en el ritmo de las compras. El volumen principal de monedas se adquirió entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, cuando el precio de bitcoin oscilaba entre $75,000 y $125,000. Fue entonces cuando la cantidad de BTC en los balances de las empresas se triplicó. Sin embargo, desde mayo de 2025, cuando, según mi estimación, bitcoin entró en una zona de subvaloración significativa, el proceso de acumulación prácticamente se ha detenido. Esto crea una situación paradójica: las empresas aumentaron sus posiciones cerca de los máximos locales, y ahora, con precios más bajos, la actividad de compra ha cesado.
Riesgo de "vender en el suelo"
La pregunta principal ahora es el comportamiento futuro de estos tenedores institucionales. El hecho de que muchos de ellos "compraron en la cima" crea el riesgo de que, ante una mayor presión del mercado, comiencen a "vender en el suelo". El primer indicio aquí es Strategy (anteriormente MicroStrategy), que, según mis datos, ya ha comenzado a vender parte de sus bitcoins. Esto intensifica las preocupaciones sobre todo el segmento de tesorerías corporativas.
La desaceleración de las compras por parte de actores tan grandes elimina del mercado una capa significativa de demanda habitual. Si otras empresas siguen a Strategy, esto podría generar una presión adicional sobre el precio. Por ahora, a pesar del volumen récord de monedas en los balances, las nuevas compras prácticamente se han detenido, lo que deja al mercado en una posición vulnerable.
Mi opinión experta: Esta situación es un ejemplo clásico de comportamiento procíclico de los institucionales. En lugar de actuar como una fuerza estabilizadora, las tesorerías corporativas han aumentado la volatilidad, comprando en el pico y deteniéndose en la caída. Esto es una señal para los inversores minoristas: no deben confiar ciegamente en la demanda institucional como garantía de crecimiento. El mercado sigue moviéndose por emociones y capital, no solo por los "fundamentos" de los balances.