El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, intenta nuevamente atribuirse una victoria en el frente económico, esta vez en el mercado energético. En su publicación en Truth Social, afirmó una caída en los precios de la gasolina y el petróleo, y citó una cifra del 59% de aprobación de sus acciones. Sin embargo, los datos reales del mercado y las encuestas independientes pintan un panorama completamente diferente.
El petróleo sube a pesar de las declaraciones de Trump
Los precios del Brent aumentaron casi un 4%, alcanzando los $78,67 por barril al anochecer del domingo. Tras nuevos ataques de Estados Unidos contra Irán, el precio superó la marca de $79. La escalada del conflicto, incluido el cuarto ataque con misiles en una semana, provocó represalias de Teherán contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania, Kuwait, Bahréin y Omán. Irán también anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, un canal clave por el que pasa aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. El Pentágono desmintió esta declaración, pero la simple amenaza ya provocó un aumento en las cotizaciones.
Trump publicó su mensaje unas horas después de los ataques que impulsaron el alza del petróleo. Escribió: «59% de aprobación. Los precios están bajando junto con la caída del costo del petróleo y el gas. ¡Gracias!» — sin embargo, estas palabras contradicen la dinámica del mercado.
Las cifras discrepan de sus declaraciones
Encuestas independientes de The Economist y FiftyPlusOne muestran que la aprobación real de Trump oscila entre el 37% y el 40%. La proporción de quienes lo desaprueban se acerca al 59%, un reflejo casi exacto de la cifra que él citó. Por lo tanto, es probable que el político haya confundido la aprobación con la desaprobación.
En cuanto a los precios de la gasolina, el costo promedio nacional, según AAA, es de aproximadamente $3,87 por galón. Esto es un 30% más alto que los niveles anteriores al conflicto en febrero. La disminución respecto al pico del Día de los Caídos ($4,56) los expertos la atribuyen a una distensión temporal entre Washington y Teherán tras el frágil armisticio del 17 de junio. Sin embargo, tras la ruptura del acuerdo el 8 de julio, el petróleo volvió a subir.
Mi análisis: El mercado reacciona a riesgos geopolíticos reales, no a declaraciones políticas. Mientras continúe la escalada en la región del Estrecho de Ormuz, la caída en los precios del petróleo y la gasolina que menciona Trump parece temporal e inestable. Los inversores deberían prepararse para la volatilidad, no para una disminución a largo plazo.