La Fundación Ethereum presentó un plan tecnológico a largo plazo para el desarrollo de la red, previsto hasta 2029. El concepto Lean Ethereum no es solo un conjunto más de mejoras, sino una revisión a gran escala de la arquitectura del protocolo, comparable en magnitud a la transición a Proof-of-Stake.

A finales de junio, los investigadores de Ethereum celebraron una reunión estratégica en Berlín, donde se formó la hoja de ruta actualizada, conocida en la comunidad como strawmap («mapa de paja»). El cofundador de la red, Vitalik Buterin, resumió los resultados, y el propio documento describe la mayor transformación desde The Merge.

Cinco «estrellas guía» de la nueva arquitectura

Los desarrolladores identificaron cinco objetivos clave en torno a los cuales se construirá toda la reestructuración:

  1. Aceleración de la capa base. El tiempo de creación de slots se planea reducir gradualmente de los actuales 12 segundos a 2 segundos.
  2. Aumento del rendimiento de L1. El objetivo es alrededor de 10 000 TPS mediante la implementación de zkEVM y la generación de pruebas en tiempo real.
  3. Escalado de L2. El listón se sitúa en el nivel de «teragas»: aproximadamente 10 millones de TPS. Esto será posible gracias a nuevos enfoques de disponibilidad de datos.
  4. Protección postcuántica. Los algoritmos criptográficos tradicionales se reemplazarán por soluciones basadas en hash, resistentes a ataques de ordenadores cuánticos.
  5. Privacidad. Implementación de transferencias ocultas de ETH, donde los detalles de las transacciones no se publicarán en la cadena de bloques abierta.

El elemento clave de la reestructuración será el nuevo mecanismo de consenso Minimmit, que acelerará la finalización 120 veces: de 16 minutos a 8 segundos.

Glamsterdam y Hegota: próximos hard forks

Las siguientes actualizaciones de la red han recibido los nombres de Glamsterdam y Hegota. La primera se espera para la segunda mitad de 2026. Su parte principal es el mecanismo ePBS, que separa permanentemente las funciones de creación y confirmación de bloques, así como las Block-Level Access Lists (BAL) para optimizar datos. El objetivo es aumentar el límite de gas, reducir costes y combatir el MEV.

La actualización Hegota, según Buterin, probablemente será la última «antes de la era Lean». Está dirigida a mejorar la escalabilidad y optimizar la gestión de datos.

Criptografía, consenso y velocidad

Uno de los cambios más radicales es la sustitución de la verificación clásica de transacciones por pruebas STARK recursivas. Este sistema se convertirá en el componente computacional básico de la red, eliminando la necesidad de que cada nodo reejecute las operaciones.

La privacidad se ha elevado al estatus de tarea primordial. Al diseñar el mempool y la infraestructura de interacción, los desarrolladores incorporan la posibilidad de transferencias protegidas, que deben combinarse con la protección postcuántica. La Fundación Ethereum planea completar la transición a algoritmos resistentes a la computación cuántica para 2029, y una solución intermedia podría ser el método SPHINCS-, que permite proteger cuentas por solo $0,07.

La parte más controvertida: nuevo almacenamiento de estado

Buterin calificó la reestructuración del almacenamiento de estado como «la parte más radical del plan». La idea es mantener el estado dinámico casi sin cambios, pero añadir nuevos tipos de almacenamiento diseñados para un volumen mucho mayor. Para 2030, el panorama podría ser el siguiente: alrededor de 2 TB de estado del tipo antiguo y hasta 100 TB del nuevo.

Según la estimación de Buterin, trasladar un token ERC-20 al nuevo esquema de almacenamiento mediante UTXO reduciría las comisiones más de diez veces. Sin embargo, sigue abierta la cuestión de los incentivos para almacenar el creciente volumen de datos.

Reacción de la comunidad y mi valoración experta

En la industria cripto, el plan fue recibido en general de forma positiva, aunque con reservas. El cofundador de StarkWare, Eli Ben-Sasson, elogió la apuesta por STARK recursivos y la seguridad cuántica, pero calificó el cronograma de demasiado largo. El ex investigador de la Fundación Ethereum, Dankrad Feist, propuso completarlo en un año, señalando las herramientas de IA como un posible acelerador.

Sin embargo, una parte de los tenedores de ETH se muestra escéptica. Los usuarios se quejan del cansancio por las múltiples hojas de ruta y la falta de un efecto tangible en las comisiones y el precio del activo. Un comentarista señaló: «La actualización strawmap con un precio de ETH 1,8 veces superior al nivel de The Merge: esa es toda la atmósfera».

Mi opinión experta: Lean Ethereum establece un vector de desarrollo ambicioso y lógico. Sin embargo, el principal riesgo es la brecha temporal entre las promesas y la realidad. Mientras los desarrolladores hacen planes para 3-4 años, los usuarios ya quieren ver una reducción de comisiones y un aumento de velocidad. El éxito de esta hoja de ruta dependerá no solo de los avances tecnológicos, sino también de la capacidad del equipo para mantener la confianza de la comunidad en un contexto de feroz competencia con otras soluciones L1.