La Fundación Ethereum ha presentado un plan tecnológico a largo plazo para el desarrollo de la red, previsto hasta 2029. El concepto de Lean Ethereum —o, como se le conoce en la comunidad, «mapa de paja» (strawmap)— implica una reestructuración masiva del protocolo, comparable en importancia a la transición a Proof-of-Stake durante The Merge. No se trata de un conjunto de mejoras puntuales, sino de una transformación completa del sistema descentralizado.
Las cinco «estrellas guía» de la nueva hoja de ruta
Los desarrolladores han señalado cinco objetivos clave en torno a los cuales se construye toda la modernización. En primer lugar, la aceleración de la capa base: el tiempo de creación de slots se planea reducir de los actuales 12 segundos a 2 segundos, y la finalización, de 16 minutos a 8 segundos. En segundo lugar, aumentar el rendimiento de L1 a 10 000 TPS mediante zkEVM y la generación de pruebas en tiempo real. En tercer lugar, escalar L2 al nivel de «teragas» —aproximadamente 10 millones de TPS— a través de un nuevo enfoque de disponibilidad de datos. En cuarto lugar, implementar protección post-cuántica basada en hash. Y, por último, mejorar la privacidad: transferencias ocultas de ETH que no revelen los detalles de las transacciones en la blockchain pública.
Actualizaciones clave: Glamsterdam y Hegota
Los próximos hard forks serán Glamsterdam (previsto para la segunda mitad de 2026) y Hegota. El primero implementará el mecanismo ePBS, que separa las tareas de creación y confirmación de bloques, así como las Listas de Acceso a Nivel de Bloque (BAL) para aumentar el límite de gas y combatir el MEV. Hegota, según Vitalik Buterin, será la última actualización «antes de la era Lean» y estará enfocada en la escalabilidad y la optimización de la gestión de datos.
Criptografía, consenso y velocidad
Uno de los cambios más radicales es la sustitución de la verificación clásica de transacciones por pruebas STARK recursivas. Esto eliminará la necesidad de que cada nodo reejecute las operaciones, haciendo la red más eficiente. La privacidad es ahora una prioridad: los desarrolladores están incorporando transferencias protegidas en el mempool y la infraestructura de interacción. Paralelamente, se implementa protección post-cuántica para firmas de cuentas, validadores, objetos BLOB y sistemas ZK. La solución intermedia SPHINCS+ permitirá asegurar las cuentas por solo $0.07 sin necesidad de un hard fork.
La parte más controvertida: almacenamiento de estado
Buterin calificó la reestructuración del almacenamiento de estado como «la parte más radical del plan». Se propone conservar el estado dinámico (alrededor de 2 TB) y añadir nuevos tipos de almacenamiento (hasta 100 TB) para escenarios de ERC-20, NFT y DeFi. Transferir un token al nuevo esquema UTXO podría reducir las comisiones más de diez veces. Sin embargo, sigue abierta la cuestión de los incentivos para almacenar el creciente volumen de datos: los desarrolladores no quieren que cada nodo tenga solo el 1%.
Reacción de la comunidad y mi evaluación experta
El plan fue recibido en general de forma positiva, pero con reservas. El cofundador de StarkWare, Eli Ben-Sasson, elogió la apuesta por STARK y la seguridad cuántica, pero calificó el cronograma de demasiado largo. El exinvestigador de la Fundación Ethereum, Dankrad Feist, sugirió cumplirlo en un año utilizando herramientas de IA. Al mismo tiempo, parte de los tenedores de ETH expresan decepción: «Tres hojas de ruta atrás, y el gas sigue disparándose a $50». En Reddit se nota fatiga por la abundancia de planes mientras persisten los problemas básicos.
Mi análisis: Lean Ethereum marca el rumbo correcto: velocidad, bajo costo y resistencia cuántica. Sin embargo, el riesgo clave es la brecha temporal entre las promesas y las mejoras reales. Los usuarios podrían no esperar el efecto si las comisiones siguen aumentando y la finalización sigue siendo lenta. El éxito dependerá de la rapidez con que los desarrolladores puedan convertir el «mapa de paja» en actualizaciones funcionales, fork tras fork.