Los ETF de Bitcoin al contado finalmente mostraron una entrada semanal de capital, rompiendo una larga racha de salidas que se prolongó durante ocho semanas consecutivas. En el período del 6 al 10 de julio, los flujos netos totales en estos fondos alcanzaron los $197,4 millones. Este evento marca un cambio significativo en el sentimiento de los inversores institucionales, que durante dos meses retiraron fondos de manera constante de los instrumentos centrados en la primera criptomoneda.
Magnitud de las pérdidas anteriores
El período de ocho semanas de salidas, que comenzó la semana del 11 al 15 de mayo, resultó en pérdidas totales de aproximadamente $8,26 mil millones. Las semanas más duras fueron las del 22 al 26 de junio (salida de $1,79 mil millones) y del 1 al 5 de junio (salida de $1,72 mil millones). Esta salida de capital coincidió con una notable caída en el precio de Bitcoin: al cierre de las operaciones del 10 de julio, el activo cotizaba alrededor de $63,917, muy por debajo de los niveles observados a finales de la primavera. A pesar del regreso de las entradas, los activos netos totales de los fondos ($77,42 mil millones) aún se encuentran por debajo de sus valores máximos registrados a principios de este año.
Dinámica de los ETF de altcoins
El panorama de otros ETF de criptomonedas durante la misma semana resultó ser heterogéneo. El líder entre las altcoins fue Ethereum: los ETF de ETH atrajeron $84,42 millones, convirtiéndolo en el segundo mayor receptor de capital después de Bitcoin. Los fondos de Solana ($930,43 mil), Chainlink ($639,94 mil), Hedera ($1,01 millones) y Hyperliquid ($10,36 millones) mostraron entradas significativamente más modestas. Al mismo tiempo, algunos fondos registraron salidas: los ETF de XRP perdieron $7,18 mil, y los de Litecoin, $429,94 mil.
Por lo tanto, la mayor parte del capital sigue concentrándose en los fondos de Bitcoin y Ethereum, lo que indica el dominio de estos activos en las estrategias institucionales.
Comentario analítico de Cryptalist: El cambio de tendencia después de ocho semanas de salidas es, sin duda, una señal positiva, pero no me apresuraría a llamarlo el inicio de una tendencia alcista sostenible. El volumen de entrada es aún modesto en comparación con las pérdidas anteriores. Esto es más bien una mejora cautelosa del sentimiento, no un retorno seguro del capital. El factor clave para confirmar un cambio de tendencia será la capacidad de los fondos para mantener flujos positivos durante las próximas semanas, especialmente en medio de la volatilidad del precio de BTC.