El reconocido economista y ferviente defensor del oro, Peter Schiff, vuelve a advertir sobre una catástrofe inminente. Sin embargo, a diferencia de los temores mainstream, él cree que el detonante del colapso global no será Bitcoin, sino el desplome del mercado de bonos del gobierno de Estados Unidos.

En su reciente análisis, Schiff señala el rápido aumento del rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 y 30 años. Los primeros ya se acercan al 4,5%, mientras que los segundos prácticamente han alcanzado el 5%. En su opinión, esto es solo el comienzo: los rendimientos seguirán subiendo, encareciendo los préstamos para todos los participantes del mercado.

Reacción en cadena: de los bonos a los bienes raíces y las acciones

Schiff pronostica que el encarecimiento del crédito impactará de inmediato en el mercado de acciones y bienes raíces. La tasa promedio de la hipoteca a 30 años en EE. UU. ya ha alcanzado el 6,49%, lo que expulsa del mercado a una parte significativa de los compradores potenciales. Esto, a su vez, agravará la recesión en el sector inmobiliario y, según el analista, obligará a la Reserva Federal a intervenir, iniciando nuevos ciclos de emisión monetaria que provocarán otra ola de inflación.

En ambos escenarios, Schiff está convencido de que el activo ganador seguirá siendo el oro. El metal precioso ya cotiza por encima de los $4,100 por onza, mostrando una sólida recuperación tras la caída de junio.

Bitcoin no resistirá: Schiff predice una caída a $20,000

En cuanto a Bitcoin, el pronóstico de Schiff es extremadamente pesimista. A pesar de que la primera criptomoneda se mantiene en torno a los $62,000, su precio sigue estando casi un 49% por debajo de su máximo histórico. Según el experto, esto demuestra claramente que BTC no cumple la función de activo refugio. Él está convencido de que, tan pronto como el sector tecnológico y el mercado de valores comiencen a caer, Bitcoin se desplomará aún más.

«Cuando las acciones tecnológicas bajen, Bitcoin las seguirá. No tiene correlación en un mercado alcista, pero en uno bajista muestra un rendimiento aún más débil», subrayó el analista.

Schiff presta especial atención a la empresa Strategy (MicroStrategy), que es el mayor tenedor corporativo de Bitcoin. Ha advertido en repetidas ocasiones que su modelo, basado en la emisión de deuda para comprar BTC, podría colapsar. La empresa ya ha comenzado a vender Bitcoin para pagar dividendos, lo que, según Schiff, es una señal alarmante. No descarta que, en caso de una crisis a gran escala, el precio de Bitcoin pueda desplomarse hasta los $20,000.

Mi análisis confirma que los argumentos de Schiff sobre el sobrecalentamiento del mercado de bonos tienen fundamentos sólidos. El aumento de los rendimientos es un riesgo sistémico que realmente podría desencadenar una corrección en todos los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. En las condiciones actuales, el oro parece una herramienta más confiable para los inversores conservadores, mientras que Bitcoin sigue mostrando una alta correlación con el sector tecnológico, lo que lo hace extremadamente vulnerable.