El mercado de activos digitales ha entrado en una fase de espera. Los inversores están paralizados ante la publicación del índice de precios al consumidor (IPC) en EE. UU., las audiencias de dos días en el Congreso con la participación del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, y el inicio de la temporada de informes corporativos del segundo trimestre. La falta de un impulso claro en medio de un calendario macroeconómico denso indica una profunda incertidumbre entre los participantes.
Inflación y retórica de la Fed: la prueba principal de la semana
El primer y quizás el desencadenante más significativo son los datos del IPC, que se publicarán el 14 de julio. Este informe es capaz de cambiar radicalmente las expectativas del mercado sobre el próximo movimiento de la Reserva Federal. Un indicador de inflación moderado reforzará los argumentos a favor de un suavizamiento de la política monetaria, lo que tradicionalmente es positivo para los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. Por el contrario, datos negativos devolverán los temores al mercado y podrían provocar una nueva ola de ventas.
Inmediatamente después de la publicación del IPC, la atención se centrará en el presidente de la Fed. Se espera que los legisladores hagan preguntas sobre la independencia del regulador, su papel en la economía y los pasos concretos para devolver la inflación al objetivo del 2%. La combinación de estadísticas y la retórica de Warsh marcará el tono de toda la semana, ya que el mercado busca desesperadamente una señal más clara sobre la trayectoria futura de la política.
Informes corporativos: el umbral de expectativas es demasiado alto
Paralelamente, comienza la temporada de informes. El 14 de julio, los bancos más grandes de EE. UU., incluidos JPMorgan, Bank of America y Goldman Sachs, revelarán sus datos. El 15 de julio, tomarán el relevo Morgan Stanley y BlackRock, y el 16 de julio, Taiwan Semiconductor Manufacturing Company. Las expectativas de consenso sobre las ganancias son altas y sugieren el crecimiento anual más fuerte desde 2021.
Sin embargo, en mi opinión, simplemente superar las previsiones ya no es suficiente. El mercado exige de la dirección de las empresas pronósticos sólidos para el futuro que puedan justificar los múltiplos actuales, a menudo estirados. Esto se aplica especialmente a los sectores relacionados con la infraestructura para IA y la energía. Los inversores comienzan a dudar de si el aumento de la demanda de chips de memoria para IA ya se ha descontado completamente en el precio. Esto es un recordatorio de que el umbral de expectativas se encuentra en un nivel récord: incluso un panorama fundamental sólido ya no garantiza una reacción positiva si gran parte del optimismo ya está reflejado en las cotizaciones.
Bitcoin en un rango: ¿qué sigue?
Para las criptomonedas, el panorama general sigue siendo positivo, pero aún no se ve un catalizador claro para un movimiento direccional. La adopción institucional, la entrada estable de fondos en ETF y la oferta limitada continúan brindando apoyo al mercado. Sin embargo, Bitcoin (BTC) sigue cotizando lateralmente alrededor de los $62,900, mostrando una volatilidad mínima en la última semana.
Un cierre positivo de la semana actual podría cambiar drásticamente el equilibrio de sentimientos. Si los datos macro y los informes corporativos confirman un escenario alcista, la mejora del apetito por el riesgo podría extenderse a los activos digitales, sacándolos de su rango actual. Los inversores deben estar preparados para una mayor volatilidad en los próximos días.
Opinión del experto: El mercado se encuentra en un punto de bifurcación. Si el IPC resulta más suave de lo previsto y la retórica de la Fed es dovish, podríamos ver un fuerte repunte de Bitcoin por encima de los $65,000. Sin embargo, una espera prolongada y datos ambiguos probablemente conducirán a una corrección local. El nivel de soporte clave es $60,000.