El 13 de julio se convirtió en un "día negro" para el mercado bursátil surcoreano. Las acciones de SK Hynix, el mayor proveedor de chips de memoria, se desplomaron un récord del 15,4%, provocando una venta masiva de pánico y la activación del mecanismo de protección (circuit breaker) en el índice KOSPI.

La caída fue la culminación de una tendencia prolongada: para el 13 de julio, las cotizaciones de SK Hynix habían perdido un 38% desde su máximo histórico de junio, evaporando casi 200 mil millones de dólares en capitalización de mercado. El valor de mercado de la empresa, conocida en la industria como la "Nvidia coreana", se redujo de un pico de 1,25 billones de dólares a 1,05 billones de dólares. Solo en julio, las acciones se abarataron un 30%, y hay todas las razones para creer que este mes será el peor para ellas desde octubre de 2008.

¿Por qué ocurrió esto?

La razón es la toma de ganancias por parte de los inversores, que durante los últimos meses habían estado aumentando activamente sus posiciones en el sector de semiconductores impulsados por el furor en torno a la inteligencia artificial. Las expectativas de crecimiento del mercado de chips de memoria resultaron ser demasiado altas, y ahora los participantes del mercado están revisando sus pronósticos. La venta masiva no solo afectó a los mercados coreanos: los recibos de depósito estadounidenses de SK Hynix (ticker SKHY) en el Nasdaq cayeron un 9% hasta los 154 dólares, aunque el día anterior, en su día de cotización, se habían disparado un 14% hasta los 170 dólares.

Efecto dominó en el KOSPI

La caída de SK Hynix arrastró a todo el mercado. El índice KOSPI se desplomó un 8,95%, cerrando en los 6806,93 puntos. Durante la sesión, por primera vez en mucho tiempo, se activó el interruptor automático (circuit breaker), que suspendió temporalmente las operaciones para estabilizar la situación. Esta influencia tan significativa de una sola empresa en todo el índice subraya su enorme peso en la economía de Corea del Sur.

Conclusión clave: SK Hynix, como símbolo del auge de la IA en los mercados tradicionales, demostró lo frágil que puede ser esta euforia. Los inversores que perseguían la "inteligencia artificial" ahora están tomando ganancias, y este proceso podría continuar. El mercado de chips de memoria entra en una fase de corrección y, en mi opinión, aún no hemos visto el fondo: el sobrecalentamiento fue demasiado fuerte.