El mercado está experimentando un fuerte auge: la infraestructura para la inteligencia artificial crece, la demanda de bitcoin por parte de las mayores corporaciones se intensifica, y el oro y la plata muestran un rally sólido. Sin embargo, como demuestra la práctica, incluso las tendencias a largo plazo más fuertes no anulan la naturaleza cíclica de los activos.

Observen la dinámica de los fabricantes de chips. Micron Technology se disparó un 700% en un año, Sandisk más de un 4000%, y SK Hynix atrajo $26,500 millones a través de su cotización en EE. UU. Pero a esto le siguió un fuerte retroceso. Una situación similar ocurre con el gigante corporativo Strategy (anteriormente MicroStrategy): tras su pico, sus acciones perdieron alrededor del 80%, y la prima sobre el valor de las reservas de bitcoin se redujo casi al nivel del NAV. Incluso la plata, que se disparó en enero de 2026, luego se desplomó casi un 50%.

Conclusión clave: la demanda de Amazon, Google, SpaceX y otros gigantes de la infraestructura de IA es un motor poderoso, pero no anula las correcciones del mercado. Los inversores que solo se centran en las tendencias ruidosas a menudo olvidan que cualquier activo se sobrecalienta y luego entra en una fase de revalorización. Bitcoin, a pesar del creciente interés corporativo, también está sujeto a estos ciclos.

Mi comentario: El mercado de chips y criptomonedas no es una línea recta de crecimiento, sino una ola con caídas inevitables. Los traders exitosos entienden: incluso las tendencias más candentes requieren disciplina en la gestión de riesgos y disposición para afrontar profundas caídas. Los factores fundamentales sólidos no son una garantía, sino solo la base para una estrategia a largo plazo, donde las correcciones no son una anomalía, sino la norma.