La Fiscalía Popular Suprema de China publicó un nuevo paquete de recomendaciones destinadas a reforzar la lucha contra el lavado de dinero a través de criptomonedas. El organismo propone revisar radicalmente los enfoques para investigar delitos digitales y actualizar los estándares probatorios en los tribunales. Este es un paso para eliminar lagunas legales que, según los fiscales, permiten a los delincuentes evadir la responsabilidad.

Endurecimiento de la calificación jurídica

Los fiscales destacan la discrepancia entre la tecnología blockchain y la legislación vigente. Actualmente, la mayoría de los casos relacionados con criptoactivos se califican bajo un artículo menos estricto: "ocultación de ingresos delictivos". Los autores de las recomendaciones insisten en aplicar un artículo más severo sobre lavado de dinero. Para ello, se propone implementar el principio de "un caso, dos revisiones", que obliga a los investigadores a buscar indicios de lavado de fondos al investigar cualquier delito principal.

Nuevas reglas probatorias

Las principales iniciativas están dirigidas a simplificar el trabajo con pruebas en los tribunales:

  • Autoidentificación de blockchain: la información de los exploradores públicos de la red se considerará fiable por defecto si los datos hash coinciden.
  • Traslado de la carga de la prueba: si el fiscal presenta un informe de análisis de la cadena de transacciones, la defensa deberá demostrar lo contrario.
  • Presunción de culpabilidad: el uso de mezcladores, monedas privadas o la venta de activos a precios no comerciales será motivo suficiente para reconocer la intención de lavar dinero.

Confiscación y cooperación internacional

La Fiscalía también señaló las dificultades para incautar criptomonedas. Debido a la prohibición vigente en la República Popular China sobre la circulación de activos digitales, los organismos no tienen canales legales para su realización. Como solución, se propone crear una plataforma estatal para el almacenamiento y valoración de monedas incautadas. La valoración estará a cargo de un comité especial de expertos basado en datos de blockchain y precios de bolsas internacionales.

Además de las medidas internas, China tiene la intención de iniciar la creación de protocolos internacionales para rastrear y congelar criptoactivos en el marco de la cooperación judicial con otros países.

Mi análisis: Este paso de Pekín es una continuación lógica de la línea dura de control sobre las criptomonedas. Si se aceptan las propuestas, China reconocerá efectivamente el uso de mezcladores y monedas privadas como un acto penalmente punible, lo que sentará un precedente para otros países. Sin embargo, en la práctica, la implementación de tales medidas requerirá enormes recursos y coordinación internacional, lo que pone en duda su eficacia por ahora.