Los inversores en dólares, cansados de la volatilidad y los bajos rendimientos, pasan por alto quizás el instrumento más confiable y de alto rendimiento del planeta: las acciones suizas. No se trata solo de diversificación, sino de una estrategia que los principales analistas denominan "código de trucos", que permite obtener una rentabilidad anual de dos dígitos con un riesgo mínimo.
El secreto reside en la combinación única de dos factores: la estabilidad centenaria del mercado bursátil suizo y el rentable carry trade de divisas. Los datos, que se remontan a 1926, muestran que las acciones suizas rinden en promedio un 7,7% anual en términos de dólares. Pero esto es solo la punta del iceberg.
El mecanismo del "bono de carry"
El elemento clave de la estrategia es la diferencia en las tasas de interés. La tasa del Banco Nacional Suizo (SNB) se encuentra en un nivel cercano a cero, mientras que la tasa de la Reserva Federal supera el 4%. Cuando un inversor en dólares cubre el riesgo cambiario comprando francos suizos y vendiéndolos simultáneamente a plazo (forward), esta diferencia se le paga. La cobertura no solo no cuesta nada, sino que también genera ingresos adicionales.
Así, la rentabilidad final se compone de dos elementos: ~7,7% del crecimiento de las propias acciones más aproximadamente un 4% del carry trade. En total, esto da alrededor de un 11-12% anual, y esto proviene del "mercado de acciones más aburrido del mundo", como lo caracterizan los expertos.
¿Por qué funciona esto?
El mercado suizo no es solo un conjunto de empresas. Es una concentración de negocios "compounder": gigantes que aumentan sus ganancias de manera constante durante décadas, como Nestlé y Roche. Desde 1931, ninguna inversión a diez años en acciones suizas ha generado pérdidas. Esto lo convierte, quizás, en el mercado más defensivo y de mayor calidad del mundo.
Riesgos y objeciones
Los críticos señalan con razón los matices fiscales: los dividendos de las empresas suizas para los extranjeros están sujetos a un impuesto de retención en origen. Sin embargo, como señalan los profesionales, este problema se resuelve a nivel de estructuración de la operación. Grandes bancos como Goldman Sachs o Deutsche Bank saben perfectamente cómo organizar dicho flujo. La cuestión no es una imposibilidad de principio, sino una implementación técnica.
También hay que recordar que la rentabilidad del carry solo existe mientras se mantenga la brecha en las tasas. Si las políticas del SNB y la Reserva Federal se acercan, este bono desaparecerá. Pero la tendencia histórica al fortalecimiento del franco se mantiene sin cambios.
Mi opinión
En un mundo donde los inversores persiguen historias ruidosas como las memecoins o las startups especulativas de IA, las acciones suizas siguen siendo un puerto tranquilo que genera una rentabilidad real y estable. No es solo una protección del capital, sino una herramienta activa de generación de alfa que la mayoría de las carteras en dólares ignoran de manera completamente inmerecida. Para aquellos que buscan riqueza "aburrida" en lugar de pérdidas "divertidas", esta estrategia es un verdadero regalo.