El mercado inmobiliario en San Francisco está experimentando un fenómeno único y, en mi opinión, preocupante. Los vendedores de viviendas han comenzado a aceptar masivamente como pago acciones de empresas privadas dedicadas a la inteligencia artificial: OpenAI y Anthropic. Se trata de valores que no tienen un precio de mercado, ya que estos gigantes de la IA aún no han salido a bolsa. Esta es, quizás, la señal más clara de que la burbuja en el ámbito de la inteligencia artificial se ha salido de control.

Cómo se intercambian casas por acciones de empresas privadas

Uno de los primeros en llamar la atención sobre esta tendencia fue el inversor Nima Gabbay. Puso su casa a la venta por $2,995 millones, declarando que estaba dispuesto a aceptar como pago acciones de OpenAI o Anthropic. Es notable que uno de los empleados de OpenAI le ofreció una suma que superaba el precio solicitado en más de $1 millón. El comprador, en esencia, infló por sí mismo el valor potencial de sus acciones para hacer la oferta "más grande".

Otro ejemplo es el del emprendedor tecnológico Vijay Chattoi. Ofreció un descuento de $500,000 en su casa, valorada en $2.5 millones, si el comprador pagaba con acciones de Anthropic. Sin embargo, la transacción aún no se ha cerrado. Y Storm Duncan, director de un banco de inversión tecnológico, fue aún más lejos: creó una página separada en LinkedIn para su propiedad de $8 millones y escribió directamente a empleados de Anthropic ofreciendo el intercambio.

Los analistas vinculan este auge con las próximas OPI. Se espera que la salida a bolsa de OpenAI y Anthropic convierta en millonarios a más de 16,000 personas en el Área de la Bahía. Los futuros millonarios se apresuran a comprar viviendas antes de que ese dinero llegue al mercado y dispare aún más los precios.

Por qué el mercado inmobiliario ha subido

Los vendedores están perfectamente al tanto del próximo enriquecimiento de los empleados de las empresas de IA y se niegan a vender sus viviendas a bajo precio. Esto ha provocado un crecimiento vertical del mercado. Los datos hablan por sí solos: este año, 144 casas se vendieron al menos $1 millón por encima del precio solicitado, mientras que en el primer semestre de 2025 solo hubo 8 transacciones de este tipo.

El número de transacciones por más de $10 millones se duplicó en los últimos seis meses. En uno de los casos, una casa puesta a la venta por $7.9 millones se vendió por $15 millones. La escasez de oferta solo intensifica la dinámica: quedan menos de 600 casas en el mercado, aproximadamente un 40% por debajo del promedio de diez años.

Mi análisis: La situación en el mercado inmobiliario de San Francisco es un signo clásico de sobrecalentamiento, que a menudo precede a una corrección. La gente paga por bienes raíces con acciones sobrevaloradas de empresas privadas, lo que recuerda a la crisis de 2007, pero con el signo opuesto. En aquel entonces, la gente tomaba préstamos basados en una valoración inflada de las viviendas, y ahora pagan con acciones infladas. Cuando la burbuja de la IA estalle o el mercado se dé cuenta del valor real de estos títulos, las consecuencias para el mercado inmobiliario podrían ser catastróficas. Esto no es una inversión, es una especulación sobre un futuro que podría no llegar de la forma esperada.