Reino Unido apuesta fuerte por la tokenización de activos reales (RWA). Según un nuevo plan sectorial elaborado por el representante autorizado del reino para mercados digitales, Chris Woolard, el liderazgo en este ámbito podría aportar a la economía hasta 33 mil millones de libras esterlinas (aproximadamente $44 mil millones) anuales para 2035. No se trata solo de pronósticos, sino de una hoja de ruta concreta con un horizonte de un año.

Etapas clave de la estrategia: de experimentos a la escalabilidad

El objetivo principal del documento es pasar de proyectos piloto aislados a la implementación completa de tecnologías blockchain en el sistema financiero. El plan incluye varias etapas críticas:

  • Pruebas de operaciones de REPORT utilizando valores digitales;
  • Emisión del primer bono gubernamental tokenizado antes de finales del primer trimestre de 2027;
  • Creación de reglas claras para la negociación secundaria de activos digitales;
  • Reconocimiento de tokens como garantía por parte del Banco de Inglaterra.

El grupo de trabajo incluye a más de 50 empresas, incluidos gigantes como JPMorgan, Goldman Sachs, BlackRock y Ripple. Representantes de Ripple ya han expresado su apoyo a la iniciativa, destacando que los fondos y bonos on-chain no son experimentos, sino herramientas ya operativas que son «más baratas, mejores y más rápidas» que sus contrapartes tradicionales.

Por qué Londres no puede permitirse demorarse

Los autores del documento advierten: para 2035, la tokenización de activos reales podría representar hasta el 16% de todas las inversiones globales. Para mantener su estatus como centro financiero global, Londres debe integrar esta tecnología en el marco legal y fiscal del país en los próximos dos años. Woolard subraya: Reino Unido debe «moverse a la velocidad de los actores más ágiles», de lo contrario corre el riesgo de perder en la carrera global por los mercados digitales.

Recordemos que ya en abril, el Ministerio de Finanzas del país anunció planes para unificar la regulación de las finanzas tradicionales, las stablecoins y los depósitos tokenizados en un único marco legal. Este paso es una continuación lógica del trabajo sistemático.

Mi análisis: Reino Unido demuestra un pragmatismo poco común en las grandes economías. A diferencia de muchas jurisdicciones que prohíben o ignoran la tokenización, Londres está creando deliberadamente infraestructura y «rieles» regulatorios. Si el plan se implementa a tiempo, no solo veremos un crecimiento del mercado de RWA, sino un cambio fundamental en la estructura del sector financiero británico. Esto podría convertirse en un catalizador para toda la economía europea.