Para el inversor en dólares, el mercado de valores suizo no es solo un activo conservador, sino un verdadero «código de trucos». La combinación de una estabilidad centenaria en el crecimiento de las acciones y un exclusivo carry trade cambiario permite obtener una rentabilidad anual de dos dígitos donde la mayoría solo ve una «aburrida» protección de capital.

El elemento clave de la estrategia es la diferencia en las tasas de interés. La tasa del Banco Nacional Suizo (SNB) se encuentra en un nivel cercano a cero, mientras que la tasa de la Reserva Federal supera el 4%. Cuando el inversor cubre los francos suizos de vuelta a dólares, esta diferencia de tasas se le paga. Así, la cobertura del riesgo cambiario no solo es gratuita, sino que también genera ingresos adicionales.

Según estimaciones, en los últimos 100 años, la rentabilidad anual promedio de las acciones suizas fue de aproximadamente el 7,7%. Añada a esto alrededor de un 4% anual del carry trade, y obtendrá una rentabilidad esperada de dos dígitos de lo que muchos llaman «el mercado de valores más aburrido del planeta». Los datos de Pictet, que rastrean este mercado desde 1926, lo confirman: desde 1931, ninguna inversión de diez años en acciones suizas ha generado pérdidas. Es el mercado más confiable, defensivo y de alta calidad del mundo, dominado por empresas «compounder» como Nestlé y Roche, que aumentan sus ganancias de manera constante durante décadas.

Matices fiscales y estructuración de la operación

Por supuesto, esta estrategia también tiene su lado negativo. Los críticos señalan con razón las complejidades fiscales de los dividendos para los extranjeros. Invertir directamente en acciones suizas puede parecer menos atractivo después de pagar impuestos. Sin embargo, como muestran los debates entre profesionales, este problema se resuelve a nivel de estructuración de la operación. Grandes bancos como Goldman Sachs o Deutsche Bank saben cómo organizar este proceso. La complejidad fiscal no es un obstáculo, sino una cuestión de la arquitectura correcta de la inversión.

Muchos persiguen la rentabilidad en el mercado más «ruidoso», mientras que la operación ventajosa espera tranquilamente en el más seguro. Las acciones suizas, en este contexto, están a la par con otros símbolos del país: el chocolate suizo y los relojes suizos. Es un activo confiable y probado por el tiempo que, con un enfoque adecuado en la cobertura cambiaria, puede proporcionar al inversor en dólares una rentabilidad de dos dígitos.

Comentario del experto: Esta estrategia es un claro ejemplo de cómo los desequilibrios macroeconómicos (diferencia de tasas) pueden convertirse en alfa adicional. Para los inversores en criptomonedas, acostumbrados a la volatilidad, este enfoque «aburrido» puede ser un excelente diversificador. Sin embargo, es importante recordar: el carry trade existe mientras se mantenga la brecha de tasas. En cuanto el SNB comience a subir las tasas, este «código de trucos» desaparecerá. No obstante, en el horizonte actual, es una de las formas más elegantes de obtener un ingreso estable en dólares.