Los fiscales chinos han lanzado una iniciativa de gran alcance que podría cambiar radicalmente el enfoque para combatir los delitos financieros en el ámbito de las criptomonedas. En un material analítico publicado en el sitio web oficial de la Fiscalía Popular Suprema de la República Popular China, se propone considerar el uso de mezcladores de criptomonedas y monedas privadas como un indicio directo de intención de lavado de dinero. Este paso evidencia la intención de las autoridades de endurecer el control sobre los activos digitales y llevar la lucha contra ellos a un nuevo nivel, más tecnológico.

Tres indicios clave de intención delictiva

Los autores del documento proponen implementar un sistema claro de pruebas indirectas que, en conjunto, puedan servir como base para una acusación. El primer y más importante punto es el uso de servicios diseñados específicamente para ocultar transacciones: mezcladores de criptomonedas y monedas privadas. El segundo indicio es la "rápida eliminación de grandes sumas de criptomonedas a un precio claramente no de mercado o de manera extraña". El tercero es la realización frecuente de grandes operaciones a través de billeteras anónimas no vinculadas a la identidad pública de una persona que no puede explicar el origen de los fondos. Según la idea de los fiscales, ante la presencia de estos indicios, la carga de la prueba recae sobre el acusado: si no presenta argumentos razonables en su defensa, se presumirá su culpabilidad.

Nuevo estándar de pruebas: la cadena de bloques como testigo

En el documento se presta especial atención al problema de la recopilación y verificación de pruebas en condiciones de anonimato y la naturaleza transfronteriza de las criptomonedas. Los fiscales proponen aplicar el principio de "autovalidación de los datos de la cadena de bloques". Su esencia radica en que, si un registro en la cadena de bloques puede verificarse a través de un explorador público y su hash es inmutable, su autenticidad puede "reconocerse de manera preliminar", recayendo la carga de la refutación en la parte defensora. Además, se propone otorgar el estatus de conclusiones de especialistas a los informes de empresas especializadas en análisis de cadenas de bloques (por ejemplo, esquemas de flujo de fondos y análisis de conexiones entre direcciones). Esto permitirá utilizarlos en los tribunales como pruebas plenas.

Los autores también abordan por separado el problema de la recuperación de activos digitales. Reconocen que existen serias dificultades relacionadas con la naturaleza jurídica de las criptomonedas, las lagunas en los procedimientos y las barreras de la cooperación transfronteriza. Como solución, se propone crear un mecanismo nacional unificado que incluya estándares para el embargo, almacenamiento, valoración y realización de activos, así como una plataforma nacional para su almacenamiento y venta a través de canales legales.

Opinión de expertos de Cryptalist: Esta iniciativa no es solo un endurecimiento, sino un cambio de paradigma fundamental. China está ofreciendo efectivamente al mundo un nuevo estándar: si utilizas herramientas para mejorar la privacidad, automáticamente caes bajo sospecha. Para el mercado, esto significa una mayor presión sobre todos los protocolos y servicios anónimos. Los inversores y desarrolladores que trabajan con monedas privadas y mezcladores deben prepararse para que su actividad sea examinada bajo el prisma de la presunción de culpabilidad. Esto podría ser el comienzo de una tendencia global que obligue a la industria a buscar soluciones más equilibradas en la intersección entre la privacidad y el cumplimiento normativo.