La Unión Europea se enfrenta a una elección crítica: permitir la exclusión descontrolada de las stablecoins globales de su jurisdicción o desarrollar un mecanismo para su integración gestionada. Este dilema se ha convertido en el tema central de los debates en torno a la regulación de activos digitales en el marco del reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets).
El problema clave: la multiemisión y la emisión transfronteriza
En el centro de atención se encuentran las estructuras de multiemisión: situaciones en las que una misma stablecoin se emite simultáneamente tanto dentro como fuera de la UE. El especialista en criptopolítica Patrick Hansen subraya que la elección de la Unión Europea no se sitúa entre el riesgo y la seguridad, sino entre «la exclusión descontrolada y la integración gestionada».
Según un nuevo estudio publicado en el Journal of Financial Regulation and Compliance, MiCA fue diseñado originalmente para regular las stablecoins globales, no para expulsarlas del mercado. El reglamento ya contiene mecanismos de protección integrados: reservas segregadas en la UE, amplios poderes de supervisión y límites cuantitativos al uso de stablecoins no respaldadas en pagos. Estas medidas, según los expertos, forman una base sólida para la protección prudencial.
Enfoque en dos fases: de las aclaraciones a la legislación
Hansen apoya plenamente la propuesta de una respuesta de la UE en dos fases. La primera fase es una aclaración urgente de la Comisión Europea en formato de «preguntas y respuestas» (Q&A). Esto es necesario para restaurar un enfoque unificado entre los reguladores nacionales, que actualmente interpretan las normas de MiCA de manera diferente.
La segunda fase es una enmienda legislativa a MiCA. Debe consolidar las reglas para la multiemisión y establecer marcos de equivalencia para los regímenes regulatorios de terceros países. A medio y largo plazo, esto se convertirá en una alternativa a la propia multiemisión, creando condiciones claras y predecibles para todos los participantes del mercado.
Competencia con EE. UU.: la Ley GENIUS como referencia
El estudio compara directamente el enfoque de MiCA con la ley estadounidense GENIUS Act. La conclusión es desalentadora para Europa: la ley estadounidense establece de manera clara y explícita las reglas para la emisión transfronteriza de stablecoins, mientras que en la UE siguen siendo inciertas. Es precisamente esta brecha la que sitúa a la Unión Europea en una posición competitiva desventajosa.
El autor del estudio advierte que una prohibición total de las stablecoins globales tendría el efecto contrario. Solo debilitaría la protección del consumidor, empujándolos a utilizar servicios extraterritoriales. En su lugar, se propone una inclusión bien pensada de dichos activos en el sistema, en lugar de una prohibición defensiva. Esto permitiría mantener la competitividad del mercado europeo y la autoridad del propio reglamento en el ámbito mundial.
Mi evaluación experta: La situación en torno a MiCA es la primera prueba de estrés seria para la regulación cripto europea. El resultado de este debate determinará si la UE puede seguir siendo una jurisdicción atractiva para los actores globales o si corre el riesgo de convertirse en un mercado aislado con capacidades limitadas. Recomiendo a los participantes del mercado que sigan de cerca la evolución de los acontecimientos: los próximos 6 a 12 meses serán decisivos para el futuro de las stablecoins en Europa.