Reino Unido está haciendo una apuesta seria por el liderazgo en la tokenización global de activos reales (RWA). Bajo el paraguas del gobierno, se ha formado un poderoso grupo de trabajo que incluye a 54 de las mayores instituciones financieras del mundo, como BlackRock, Goldman Sachs, HSBC, JPMorgan, Morgan Stanley y UBS. No se trata solo de otra iniciativa piloto, sino de un intento consolidado de crear infraestructura para un mercado que, según estimaciones, podría crecer hasta los 88 billones de dólares para 2035.

Primer paso: operaciones de REPO tokenizadas

En la fase inicial, el grupo se centrará en la tokenización de operaciones de recompra (REPO). Es una elección lógica: el mercado de REPO es uno de los segmentos más grandes y líquidos del sistema financiero. La digitalización completa de este proceso, desde la emisión hasta la liquidación, sentará las bases para escalar la tecnología a los mercados secundarios. Según estimaciones de los autores del informe, para 2035 los mercados tokenizados podrían generar para la economía británica hasta 33 mil millones de libras adicionales de ingresos al año y hasta 14 mil millones de libras en ingresos fiscales.

¿Por qué ahora?

Hoy en día, los activos tokenizados representan solo el 0,01% de todos los activos de inversión, pero en el último año su valor ha crecido un 300%. Esto habla de un enorme potencial sin explotar. Sin una estrategia nacional clara, los estándares y la infraestructura podrían desarrollarse en el extranjero, lo que socavaría el papel de Londres como centro financiero mundial líder. Reino Unido ya planea ser el primer país del G7 en emitir deuda pública en blockchain como parte del proyecto piloto DIGIT, lo que será una señal crucial para el mercado.

Elementos clave del éxito

El grupo de trabajo está creando nueve áreas especializadas, de las cuales cuatro serán el núcleo: emisión primaria, mercados secundarios, garantías e infraestructura de liquidación. La coordinación estará a cargo de un grupo separado que garantizará la compatibilidad de los sistemas y realizará pruebas transfronterizas. Se esperan pasos concretos de los reguladores: la emisión prioritaria de DIGIT no más tarde del primer trimestre de 2027 y la disposición del Banco de Inglaterra a aceptar estos valores como garantía.

Se destaca especialmente la importancia de la infraestructura de pagos. Sin depósitos tokenizados fiables y stablecoins, la tokenización a gran escala simplemente no funcionará. La primera prueba real de una operación de REPO está prevista para la primavera de 2027.

Opinión de experto: La creación de este grupo no es solo un gesto diplomático, sino una señal de que las instituciones están listas para pasar de pilotos aislados a un estándar unificado. El éxito del proyecto dependerá de la velocidad: en la tokenización, gana quien actúa más rápido. Si Reino Unido logra ofrecer una infraestructura funcional antes que sus competidores, se consolidará como el referente en el nuevo orden financiero digital.