Los inversores globales han vuelto a girar hacia el mercado de valores indio, registrando la mayor entrada semanal de capital desde junio de 2025. Durante el período del 5 al 9 de julio, los fondos extranjeros invirtieron $1.300 millones en acciones indias, y el viernes 10 de julio añadieron otros $272 millones a ese volumen. Esta es una señal contundente de un cambio de tendencia tras un prolongado período de salidas de capital.

Recordemos que, de enero a mayo de 2026, los no residentes retiraron alrededor de $21.000 millones de las acciones indias. Sin embargo, ahora la dinámica ha cambiado drásticamente. Las medidas del Banco de la Reserva de la India (RBI) jugaron un papel clave en este giro: el regulador abrió contratos a plazo de dólar/rupia para nuevos depósitos FCNR (B), haciéndolos más atractivos para los extranjeros, y eliminó el impuesto a las ganancias de capital para los inversores de cartera en la venta de bonos gubernamentales.

Estos pasos, junto con la estabilidad de la rupia, crearon un entorno favorable. Los analistas de Goldman Sachs creen que los fondos globales aún tienen un margen significativo para aumentar sus posiciones en India, dada su actual infraponderación. Según la estimación del banco, la incertidumbre en torno a la recuperación interna ya comienza a disiparse, lo que podría llevar a los participantes del mercado a descontar de antemano un futuro repunte. Goldman Sachs también pronostica que el índice Nifty 50 alcanzará los 26.500 puntos para junio de 2027, aproximadamente un 10% por encima de los niveles actuales.

El interés es especialmente notable en el sector bancario: en las dos semanas previas al 30 de junio, los extranjeros invirtieron alrededor de $1.500 millones en acciones de bancos y empresas financieras. En junio, la entrada neta en este sector fue de $357 millones, compensando completamente las ventas de los meses anteriores.

Mi comentario: El regreso del capital extranjero a India no es solo un estallido puntual, sino el inicio de un giro estructural. La combinación de alivios fiscales, estabilidad cambiaria y la aún baja participación de los fondos globales en las acciones indias sienta las bases para una entrada sostenida. Sin embargo, los inversores deben seguir de cerca la dinámica de las ganancias corporativas, ya que de ello dependerá si el mercado puede confirmar las expectativas optimistas.