Un gran incidente en el mundo de las criptomonedas: un atacante desconocido obtuvo acceso a las cuentas X de las empresas de Elon Musk — @SpaceXAI (2 millones de seguidores) y @Starlink (1,6 millones de seguidores). Utilizando los perfiles comprometidos, el hacker lanzó una campaña publicitaria masiva para la memecoin $SCATMAN. El esquema es clásico: tras inflar artificialmente el precio del token, el atacante vendió instantáneamente todas sus tenencias, obteniendo alrededor de $125,000 en ETH.

¿Cómo se llevó a cabo el ataque?

Inicialmente, los mensajes publicitarios se publicaban en nombre del personaje Sam Catman con una marca de verificación dorada. Luego, estas publicaciones se republicaban desde las cuentas hackeadas de SpaceXAI y Starlink. La audiencia de las cuentas — decenas de miles de visualizaciones, "me gusta" y republicaciones — aseguró un ascenso instantáneo para el token $SCATMAN.

El token se negociaba en el par SCATMAN/WETH en Uniswap V2. El gráfico del recurso dexscreener.com muestra un aumento vertical pronunciado del precio seguido de un desplome del 98.38% en 24 horas. Indicadores clave en el momento del registro: liquidez — $3,900, capitalización de mercado — ~$1.4 millones, volumen total de operaciones — $5.7 millones, número total de transacciones — ~45,000.

¿A dónde se fue el dinero?

El hacker obtuvo la mayor ganancia en dos etapas. Primero, a su billetera llegaron 10 billones de SCATMAN a través de la función de reequilibrio. Luego, todo este volumen se vendió en una sola transacción en Uniswap V2, generando 59.0856 ETH (~$108,366). Simultáneamente, una segunda billetera controlada vendió 59,276,870 SCATMAN, lo que aportó otros 14.7296 ETH (~$27,000). En total, la cantidad retirada ascendió a aproximadamente $125,000. Es notable que las comisiones de gas por todas las operaciones se mantuvieron simbólicas — menos de $0.01 por transacción.

Comentario analítico: Este incidente es un recordatorio claro de que incluso las cuentas grandes y verificadas en redes sociales no están a salvo de ser hackeadas. Para la comunidad cripto, es una señal para aumentar la vigilancia: cualquier campaña publicitaria, especialmente con promesas de ganancias rápidas, debe verificarse a través de fuentes independientes. Dado que el atacante ya ha retirado los fondos, recuperarlos es prácticamente imposible. El mercado ha visto una vez más cómo la confianza en una marca puede ser utilizada para la manipulación.