El mayor tenedor corporativo de bitcoin, la empresa Strategy (anteriormente MicroStrategy), continúa demostrando una táctica inusual de gestión de capital. Del 6 al 12 de julio de 2025, la firma realizó 4,82 millones de acciones MSTR, recaudando 466,7 millones de dólares. Estos datos se revelaron en el formulario 8-K presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC).
Punto clave: a diferencia de rondas anteriores, donde los fondos recaudados se destinaban inmediatamente a la compra de bitcoin, esta vez la empresa no adquirió ni un solo satoshi. La reserva en dólares de Strategy aumentó en 450 millones de dólares, alcanzando los 3 mil millones de dólares. Mientras tanto, la posición en bitcoin se mantuvo sin cambios: 843 775 BTC con un precio de entrada promedio de 75 476 dólares.
Este comportamiento genera preguntas. Anteriormente, Strategy se adhería estrictamente a la estrategia de "tesorería de bitcoin": cada emisión de acciones o colocación de bonos se destinaba a aumentar las reservas de BTC. Ahora vemos una acumulación de reservas fiduciarias. Esto podría indicar varios escenarios: preparación para una gran compra a un precio más favorable, cobertura contra la volatilidad o incluso diversificación de activos.
Recordemos que el precio de compra promedio de 75 476 dólares está significativamente por debajo de los niveles actuales del mercado, lo que le otorga a la empresa una ganancia no realizada considerable. Sin embargo, la acumulación de 3 mil millones de dólares en efectivo sin una entrada inmediata en bitcoin es una señal que el mercado aún no se apresura a interpretar de manera inequívoca.
Mi análisis
Considero este movimiento como una pausa táctica, no un cambio de estrategia. Dado el agresivo historial de compras de Strategy, es lógico suponer que la empresa espera una corrección o un retroceso técnico para entrar con un volumen mayor. 3 mil millones de dólares son un argumento poderoso para reducir el precio promedio si bitcoin cae a 60 000–65 000 dólares. Por ahora, Strategy demuestra disciplina financiera, lo que a largo plazo podría fortalecer la confianza de los inversores en su modelo.