El lunes, los precios del petróleo Brent experimentaron un fuerte repunte, disparándose casi un 11% y alcanzando los 83,31 dólares por barril. Este impulso ha sido uno de los más significativos desde la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero. El catalizador clave fueron las noticias sobre los planes de Washington de tomar el control directo del Estrecho de Ormuz.

La escalada de acciones militares entre Estados Unidos e Irán provocó pánico en los mercados de materias primas. Las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques masivos contra objetivos iraníes, y Teherán respondió con bombardeos de misiles y el uso de drones. En respuesta, las autoridades iraníes volvieron a declarar cerrado el estrecho, advirtiendo a los barcos que no se desviaran de las rutas permitidas.

El resultado no se hizo esperar: los datos de navegación registraron un colapso del tráfico. En 12 horas del domingo, solo nueve petroleros lograron cruzar el estrecho, mientras que en días normales esta cifra es de alrededor de 130. De hecho, una quinta parte del comercio mundial de petróleo se encuentra amenazada de parálisis.

Análisis técnico: el RSI emite una señal alcista

El índice de fuerza relativa (RSI) diario del Brent superó la línea de resistencia descendente que había detenido su avance en tres ocasiones: en mayo en los niveles 64 y 58, y en junio en la marca de 46. Ahora, el indicador se ha consolidado por encima de la zona neutral de 50, lo que indica claramente que la iniciativa ha pasado a los compradores. La ruptura de esta línea abre el camino para un mayor fortalecimiento.

Desde un punto de vista técnico, el Brent formó un suelo en la zona de soporte de 71 a 73 dólares, donde los compradores mantuvieron posiciones durante dos semanas. El gap alcista del lunes, con apertura alrededor de 78 dólares y el posterior aumento a 83,54 dólares (+10,76%), confirma la fuerza de este giro.

Pronóstico: nivel clave de 90 a 92 dólares

El próximo obstáculo importante para los alcistas es el rango de 90 a 92 dólares. Anteriormente, esta zona actuó como soporte para un triángulo simétrico del cual el precio salió a la baja en mayo. Si los vendedores se activan aquí, se confirmará el escenario bajista y una corrección podría devolver las cotizaciones a la base de 71 a 73 dólares.

Sin embargo, un cierre diario por encima de 92 dólares anularía la ruptura bajista y restauraría la tendencia alcista de principios de año. Es probable que la prima geopolítica se mantenga mientras Irán continúe manteniendo la tensión en la región.

Mi comentario: El mercado petrolero es ahora un activo puramente geopolítico. Los factores fundamentales, como el equilibrio entre oferta y demanda, han pasado a un segundo plano. Mientras el control del estrecho siga siendo un tema de negociación, el Brent cotizará con alta volatilidad, y cualquier progreso diplomático podría provocar una fuerte corrección. Los inversores deben seguir de cerca las acciones de la Reserva Federal y la reacción de los mercados bursátiles, que ya muestran una dinámica divergente.