El mercado de valores surcoreano está experimentando otro shock, lo que se traduce en un flujo récord de actividad hacia los exchanges de criptomonedas. Mientras el índice KOSPI pierde posiciones rápidamente, los volúmenes de negociación en la plataforma local más grande, Upbit, muestran un crecimiento explosivo que supera el 1400%.
El 14 de julio, la caída del KOSPI continuó. El índice perdió otro 4%, descendiendo hasta los 6534,34 puntos. Las acciones del gigante tecnológico SK Hynix se vieron especialmente afectadas, desplomándose más de un 7%. Esto solo agravó un panorama ya de por sí sombrío: desde su pico del 19 de junio, el KOSPI ha perdido aproximadamente un 27,47%.
El exchange de criptomonedas como «puerto seguro»
En medio de este caos en los mercados tradicionales, los inversores parecen haber comenzado a trasladar capital de forma masiva hacia los activos digitales. Según mis datos, el volumen diario de negociación en Upbit se disparó hasta los $4.270 millones de dólares. Esto supone un salto colosal del 1426,2% en comparación con el día anterior. Esta dinámica es una señal clara de un cambio de prioridades: cuando el mercado tradicional se derrumba, parte de la liquidez y la atención de los traders fluye inevitablemente hacia la esfera cripto.
Las razones del desplome del KOSPI son de carácter complejo. Entre los factores clave se incluyen la escalada de la tensión geopolítica en Oriente Medio, los debates sobre si el mercado de semiconductores ha alcanzado su pico máximo, así como un fuerte desequilibrio en la demanda hacia ciertos valores, lo que ha creado un efecto dominó.
Ola de liquidaciones forzosas
Un golpe adicional para el mercado fue la ola de liquidaciones forzosas (margin calls). Del 1 al 10 de julio, su volumen alcanzó los 425.800 millones de wones (aproximadamente $286 millones de dólares). El pico se produjo el 9 de julio, cuando se cerraron forzosamente posiciones por valor de 142.200 millones de wones, y el 10 de julio, con otros 81.600 millones de wones.
Se trata de las denominadas operaciones con «apalancamiento», en las que inversores particulares toman prestados fondos de un bróker. Ante una caída brusca de los precios y la imposibilidad de aportar garantías adicionales a tiempo, el bróker vende forzosamente los activos al precio de mercado, a menudo por debajo del actual. Como señalan los analistas, en un entorno de alta volatilidad, incluso un pequeño movimiento de precios puede desencadenar el cierre en cascada de grandes posiciones. Dado el desfase temporal entre el margin call y la venta real, es probable que sigan llegando nuevos volúmenes para liquidación.
Sin embargo, no todos son pesimistas. Algunos expertos creen que el mercado surcoreano ya está cerca de tocar fondo. Según su evaluación, los actuales bajos niveles de valoración de las acciones y la mayor base de beneficios de las empresas diferencian la situación actual de crisis anteriores, por lo que no habría que dejarse llevar por el pánico.
Mi comentario: El aumento de volúmenes en Upbit en medio de la caída del mercado de valores es un ejemplo clásico de «huida hacia la calidad», aunque en este caso la criptomoneda actúa como «refugio». Sin embargo, cabe recordar que el mercado cripto es extremadamente volátil por sí mismo. Esta afluencia de capital podría ser un repunte especulativo a corto plazo, y no una tendencia a largo plazo. Los inversores deben actuar con cautela y no dejarse llevar por el pánico en ninguno de los mercados.