El 14 de julio, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó una orden ejecutiva que se convierte en la primera moratoria a nivel estatal en la historia de EE. UU. sobre la construcción de grandes centros de datos. Esta decisión no es solo una pausa burocrática, sino un paso consciente hacia la revisión de la política energética en una era de rápido crecimiento de las cargas de IA.

La orden introduce una prohibición de hasta un año en la emisión de nuevos permisos ambientales para centros de datos con una capacidad superior a 50 MW. El objetivo es dar tiempo a las autoridades para evaluar el impacto de estas instalaciones en el consumo de electricidad, los recursos hídricos y la situación ambiental general. Es notable que el umbral se haya elevado de los anteriores 20 MW para no afectar a los pequeños centros de datos que atienden hospitales e infraestructuras críticas.

Las condiciones para los operadores se vuelven más estrictas

Paralelamente, está pendiente de la firma de la gobernadora una iniciativa legislativa más dura. Hochul también encargó al Departamento de Servicios Públicos desarrollar un mecanismo que obligue a los centros de datos a invertir en la infraestructura energética del estado. Además, los centros de datos con una carga a partir de 5 MW deberán obtener al menos un tercio de su electricidad de fuentes renovables para 2030, dos tercios para 2035 y el 90% para 2040.

Inicialmente, los legisladores propusieron una moratoria de tres años, pero tras negociaciones con las partes interesadas, el plazo se redujo a un año. Adicionalmente, la gobernadora declaró su intención de eliminar las exenciones fiscales del impuesto a las ventas para los grandes centros de datos; se planea abordar este tema en la próxima sesión de la asamblea legislativa.

Reacción de la industria: «el estado está cerrado para los negocios»

Data Center Coalition (DCC), la principal asociación de lobby de operadores de centros de datos en EE. UU., se opone categóricamente. La directora de políticas públicas de DCC, Kara Bender, declaró que la moratoria socavará la economía de Nueva York, hará que los inversores renuncien a sus inversiones y enviará una señal clara a los negocios: «el estado está cerrado para los negocios». El vicepresidente del Consejo Empresarial del Estado de Nueva York, Ken Pokalski, calificó los requisitos de la ley como «excesivos e inviables», advirtiendo sobre un golpe al desarrollo económico de la región.

La tendencia cobra impulso

La Asamblea Legislativa del estado de Maine aprobó una ley similar por un período de 18 meses en abril de 2026, pero la gobernadora Janet Mills la vetó. Según el «Rastreador de moratorias de construcción de centros de datos en EE. UU.», al 6 de junio había 127 moratorias activas; en comparación, en abril solo había 58.

Mi opinión experta: Nueva York apuesta por el desarrollo sostenible, pero corre el riesgo de perder el liderazgo en la carrera por la infraestructura de IA. Si otros estados no siguen este ejemplo, veremos un flujo de capital hacia regiones con regulaciones más favorables, como Texas, donde ya se registran casos de evasión del control ecológico. La cuestión no es si se necesitan centros de datos, sino cómo equilibrar su crecimiento con las obligaciones ambientales y sociales.