La industria de alta tecnología da un nuevo paso hacia la era cuántica. El desarrollador de sistemas cuánticos Quantinuum, junto con el legendario fabricante de motores aeronáuticos Rolls-Royce, ha iniciado un proyecto plurianual destinado a estudiar la computación híbrida cuántico-clásica. A la asociación también se han unido la empresa Riverlane, especializada en corrección de errores cuánticos, y el centro de supercomputación EPCC de la Universidad de Edimburgo.
El objetivo del consorcio es determinar qué capacidades específicas de los ordenadores cuánticos serán necesarias para resolver los problemas del diseño industrial del futuro. No se trata de trasladar por completo las simulaciones a una plataforma cuántica, sino de probar componentes computacionales individuales y que consumen más recursos.
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Los cálculos del movimiento del gas dentro de las turbinas son una de las tareas más complejas de la ingeniería mecánica moderna. A medida que aumenta la precisión de los modelos, también crecen las demandas de potencia computacional, que incluso para los superordenadores se vuelven críticas. Los participantes del proyecto comprobarán si los futuros sistemas cuánticos tolerantes a fallos podrán asumir parte de estos cálculos, trabajando en tándem con los clústeres HPC clásicos.
Quantinuum proporcionará acceso a sus sistemas cuánticos y su entorno de software. Rolls-Royce formulará tareas industriales concretas, Riverlane se encargará del desarrollo de algoritmos y sistemas de corrección de errores, y EPCC garantizará la integración con potentes recursos computacionales de alto rendimiento. Las primeras pruebas se realizarán en el ordenador cuántico Helios, tras lo cual los socios evaluarán la escalabilidad de las soluciones en los futuros sistemas de Quantinuum: Sol y Apollo.
Este proyecto forma parte de la estrategia cuántica nacional del Reino Unido. Para 2035, el gobierno espera proporcionar acceso a sistemas capaces de realizar 1 billón de operaciones cuánticas y resolver problemas a escala industrial en colaboración con superordenadores.
En el contexto de esta colaboración, Quantinuum ha actualizado su solicitud de OPV, estableciendo un rango de precios de entre 45 y 50 dólares por acción. La empresa planea colocar 21 052 632 valores de clase A en el Nasdaq, lo que, con los parámetros actuales, supondría una valoración de entre 11 430 y 12 700 millones de dólares. A modo de comparación: en junio, IBM presentó una hoja de ruta según la cual el primer ordenador cuántico tolerante a fallos a gran escala estaría disponible para 2029.
Comentario analítico de Cryptalist: Esta asociación no es solo una estrategia de relaciones públicas, sino un indicador real de la madurez de las tecnologías cuánticas. Rolls-Royce es un gigante conservador, y su participación en el proyecto demuestra que el potencial de la computación cuántica para resolver problemas de ingeniería ya se reconoce al más alto nivel. La integración con Riverlane, líder en corrección de errores, confirma que el desafío clave para la supremacía cuántica no es la cantidad de cúbits, sino su estabilidad. Sigan de cerca este proyecto: podría convertirse en un caso de referencia para toda la industria.