Corea del Sur ha confirmado sus ambiciones en el ámbito de los activos digitales: en la estrategia económica para el segundo semestre se ha fijado el lanzamiento de un proyecto piloto de tokenización de bonos gubernamentales, que se llevará a cabo en 2027. La característica clave de la iniciativa es la integración de las liquidaciones de estos instrumentos con la moneda digital del banco central (CBDC) mayorista, destinada exclusivamente a bancos e instituciones financieras.
Esta decisión es una continuación lógica del proyecto Hangang, desarrollado por el Banco de Corea. Su base es un libro de contabilidad distribuido cerrado que integra la CBDC mayorista y los depósitos bancarios tokenizados. Las autoridades también planean estudiar la compatibilidad de esta infraestructura con otras blockchains, lo que abre el camino a la interoperabilidad entre redes. Los parámetros del experimento en sí aún no se han revelado, pero los objetivos estratégicos ya están claros.
Plataforma única para bonos y dinero digital
La idea de colocar bonos gubernamentales y dinero digital en una misma plataforma fue planteada por el jefe del regulador, Shin Hyun-sung, a principios de julio. Este enfoque permite transferir valores y realizar pagos simultáneamente, así como automatizar operaciones a través de contratos inteligentes. Para el mercado, esto significa una aceleración radical de las liquidaciones, la simplificación de las operaciones de reporto y una mayor eficiencia en la gestión de garantías.
Sin embargo, el regulador no ignora los riesgos. Un movimiento más rápido de activos podría acelerar la propagación del estrés financiero entre los participantes, y el uso de contratos inteligentes y fuentes de datos externas crea amenazas operativas adicionales. Este es un ejemplo clásico de cómo la innovación requiere una revisión de los modelos tradicionales de gestión de riesgos.
Proyecto Hangang: de las pruebas a la implementación real
La primera fase del Proyecto Hangang, que tuvo lugar de abril a junio de 2025, ya demostró la viabilidad del concepto. Participaron siete grandes bancos, y alrededor de 80 000 usuarios de los 100 000 invitados abrieron billeteras digitales. Los participantes probaron pagos, transferencias entre personas físicas y vales programables basados en depósitos tokenizados.
La segunda fase, anunciada en marzo de 2026, amplió el alcance: dos bancos más se unieron al proyecto, y una de las áreas fueron los pagos gubernamentales a través de tokens de depósito vinculados a la CBDC. Este es un paso directo hacia la introducción del won digital en el sector real de la economía.
Marco legislativo: stablecoins, ETF y operaciones transfronterizas
Paralelamente a los experimentos tecnológicos, el gobierno impulsa la Ley Básica de Activos Digitales. Se espera que el proyecto de ley, que debe establecer requisitos generales para las empresas cripto y los emisores de stablecoins vinculadas al won, se apruebe en el segundo semestre de 2026. Sin embargo, su consideración se ha retrasado debido a desacuerdos entre el Banco de Corea y la Comisión de Servicios Financieros sobre las reglas para la emisión de stablecoins.
Por separado, las autoridades preparan la base legal para las operaciones transfronterizas con stablecoins y el lanzamiento de los primeros ETF de criptomonedas al contado del país. El marco legal para los valores tokenizados ya está aprobado: las enmiendas correspondientes se adoptaron en enero de 2026 y entrarán en vigor a principios de 2027.
Mi comentario: Corea del Sur está construyendo sistemáticamente un ecosistema donde la moneda digital del banco central y los activos tokenizados coexisten en un campo legal y tecnológico unificado. Esto no es solo un experimento, sino un rumbo estratégico hacia la modernización de la infraestructura financiera. Sin embargo, el éxito dependerá de la rapidez con que los reguladores puedan resolver los desacuerdos sobre las stablecoins; sin este elemento clave, toda la estructura corre el riesgo de quedar incompleta.