Casi el 23% de los trabajadores en los países de la ASEAN —alrededor de 80 millones de personas— trabajan en profesiones donde el impacto de la IA generativa se evalúa como "más que mínimo". Sin embargo, a pesar de esta cifra tan impresionante, el pánico es prematuro: aún no se observa un desplazamiento masivo de trabajadores por la tecnología.

El punto clave aquí es el término "exposición". No equivale a una pérdida automática de empleo. Se refiere a hasta qué punto las tareas individuales dentro de una profesión pueden automatizarse o modificarse significativamente mediante la IA. Los analistas se basaron en datos de encuestas del mercado laboral, modelos de regresión e interpolación, lo que permite hablar de un alto grado de fiabilidad en las conclusiones.

Dónde golpea la ola: 11,7 millones en la mira

El grupo más vulnerable (con el mayor nivel de impacto potencial) es el 3,3% de los trabajadores de la región: 11,7 millones de personas. En esta categoría se incluyen analistas financieros, desarrolladores web, corredores de bolsa, operadores de entrada de datos, contables, especialistas en nóminas, gerentes de RR.HH. y operadores de centros de contacto. Es notable que incluso en estas profesiones el empleo sigue creciendo. La razón es que la implementación de la IA aún es temprana y desigual: es activa en el sector tecnológico, pero ha afectado débilmente a los roles administrativos y de oficina.

Singapur: líder en preparación y vulnerabilidad

Entre los países con datos comparables, Singapur presenta una paradoja: el 42,2% de los trabajadores están expuestos a la IA, la cifra más alta de la región. Sin embargo, también es el más preparado: su infraestructura digital desarrollada y una estrategia gubernamental integral le dan ventaja. En segundo lugar se encuentran Filipinas (28,1%), debido a la orientación de su economía hacia los servicios y la TI. Les siguen Indonesia (21,7%), Vietnam (20,8%) y Tailandia (20,6%).

Brecha de género: las mujeres, el doble de afectadas

Las mujeres tienen más del doble de probabilidades que los hombres de trabajar en profesiones con un alto nivel de impacto de la IA. La razón es su predominio en puestos administrativos, de oficina y profesionales, que son los más susceptibles a la automatización. Curiosamente, la diferencia entre los jóvenes (15-24 años) y los grupos de mayor edad resultó ser insignificante.

Los economistas subrayan que el futuro del mercado laboral no depende de la tecnología en sí, sino de las decisiones políticas. El crecimiento de la productividad requiere inversiones en capital humano y protección social. Las recomendaciones de la OIT para los países de la ASEAN incluyen la ampliación de programas de reciclaje, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, y la coordinación de políticas a nivel regional.

Mi análisis: Las cifras de la OIT no son una sentencia, sino más bien un mapa de riesgos para inversores y reguladores. El mercado laboral en la ASEAN está experimentando una transformación estructural, pero el ritmo de esta transformación estará determinado no por la velocidad de implementación de la IA, sino por la velocidad de adaptación de los sistemas educativos y las instituciones sociales. Las empresas tecnológicas que ahora utilizan activamente la IA como justificación para los despidos corren el riesgo de enfrentar una escasez de personal calificado en 3 a 5 años, si no comienzan a invertir en la recapacitación de su personal.