El informe de inflación de julio en Estados Unidos fue un verdadero soplo de aire fresco para los mercados financieros. Los datos del índice de precios al consumidor (IPC) resultaron ser significativamente más suaves que el consenso de pronóstico, lo que provocó de inmediato un rally en los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas.
El IPC anual se desaceleró al 3,5%, mientras que los analistas esperaban un 3,8%. Aún más impresionante fue la caída del índice subyacente (IPC subyacente), que excluye los volátiles precios de los alimentos y la energía: se situó en el 2,6% frente a un pronóstico del 2,8–2,9%. En términos mensuales, el IPC general incluso entró en terreno negativo con un -0,4%.
Este es el primer caso en 2026 en el que los datos apuntan tan claramente a una reanudación de la tendencia desinflacionaria. El abaratamiento de la energía jugó un papel clave, pero la inflación subyacente también mostró un crecimiento mensual nulo, una señal de que la presión sobre los precios se está debilitando de manera sistémica.
Reacción del mercado: bitcoin en ascenso
El mercado de criptomonedas reaccionó de inmediato. Bitcoin, que en vísperas de la publicación oscilaba alrededor de los $62,000, superó con confianza la marca de los $63,000 y se acercó a los $64,000. El aumento fue acompañado por una caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, lo que es una señal clásica de un mayor apetito por el riesgo.
La lógica es simple: una inflación más baja reduce la probabilidad de un endurecimiento agresivo de la política monetaria. Esto respalda la liquidez y empuja a los inversores a buscar rendimientos más allá de los activos refugio tradicionales.
Retórica de la Fed: Varsh mantiene el rumbo
Sin embargo, no todo es tan sencillo. Ese mismo día, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Varsh, pronunció un discurso tradicionalmente duro ante el Congreso. Confirmó que la Fed «no tiene intención de tolerar una inflación alta prolongada» y subrayó que la inflación subyacente es el factor determinante para la política monetaria.
Por el momento, el rango objetivo de la tasa de interés clave se mantiene en el 3,50–3,75%. Varsh también destacó la estabilidad del mercado laboral, lo que disipa los temores de un alivio forzado de la política debido a una recesión económica.
Opinión del analista
En mi opinión, los datos de hoy son exactamente el catalizador que el mercado de criptomonedas estaba esperando. La tendencia a la baja de la inflación ahora está confirmada estadísticamente, y si el próximo lote de datos (incluida la reunión del FOMC a finales de julio) no trae sorpresas, podríamos ver una entrada constante de capital en activos digitales en el segundo semestre del año. Los inversores deben seguir de cerca la dinámica del IPC subyacente, ya que sigue siendo el principal punto de referencia para la Fed.