Los datos de inflación de julio en EE. UU. fueron una grata sorpresa para el mercado. Los precios al consumidor aumentaron solo un 3,5% interanual, mientras que el consenso de los analistas esperaba un 3,8%. Esto se convirtió en un poderoso catalizador para los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas.

Bitcoin reaccionó instantáneamente a la noticia, recuperando posiciones por encima de los $63,000 y acercándose al nivel de $64,000 en los primeros minutos tras la publicación.

Contexto macroeconómico: la presión se alivia

El índice de precios al consumidor subyacente (Core CPI), que excluye las volátiles categorías de alimentos y energía, se situó en un 2,6% interanual frente al 2,8–2,9% esperado. En términos mensuales, los precios cayeron un 0,4%, lo que indica que la tendencia desinflacionaria está ganando impulso.

El principal motor de la desaceleración fue el abaratamiento de la energía. Es notable que el CPI subyacente mostró una dinámica nula (0,0%) en la comparación mensual, lo que confirma la disminución general de la presión sobre los precios en una amplia gama de bienes y servicios.

Para el mercado de criptomonedas, la reducción de la inflación es una señal directa de crecimiento. Los datos suaves del CPI reducen la probabilidad de un endurecimiento agresivo de la política monetaria de la Reserva Federal, lo que automáticamente aumenta el apetito por el riesgo. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. a 10 años comenzaron a bajar, y Bitcoin y las altcoins iniciaron una recuperación sólida.

Postura firme de la Fed: Waller mantiene la línea

El mismo día, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, se presentó ante el Congreso, reafirmando la determinación del regulador de mantener la inflación bajo control. "La Fed no tiene intención de tolerar una inflación alta prolongada", declaró, subrayando que la política monetaria establece el nivel de inflación subyacente.

No obstante, el mercado laboral se mantiene estable, lo que alivia las preocupaciones inmediatas sobre una recesión. El rango objetivo de la tasa de interés clave sigue siendo del 3,50–3,75%. La herramienta CME FedWatch muestra que los operadores evalúan la probabilidad de un recorte de tasas en las próximas reuniones como moderada, pero claramente más alta que hace un mes.

Los datos del CPI de julio son el primer informe en 2026 que indica inequívocamente la reanudación de la tendencia desinflacionaria. Esta es una señal críticamente importante para los inversores, que recuerdan cómo el aumento prolongado de los precios obligó a la Fed a mantener una política restrictiva por más tiempo en el pasado.

Mi perspectiva como analista: Estamos entrando en una fase donde el contexto macroeconómico comienza a favorecer al mercado de criptomonedas. Si la tendencia se mantiene, el segundo semestre podría convertirse en un período de crecimiento sostenido para los activos de riesgo. Sin embargo, no debemos olvidar que la Fed actuará con cautela: el equilibrio entre optimismo y cobertura de riesgos es ahora más importante que nunca.