El equipo de Boundless, inicialmente centrado en computación con pruebas de conocimiento cero (ZKP) para Bitcoin, está cambiando radicalmente su dirección de desarrollo. Según he descubierto, la empresa está reorientando su red distribuida de aproximadamente 4000 unidades de procesamiento gráfico (GPU) hacia tareas de inferencia de modelos de IA. Este es un movimiento estratégico que refleja la realidad del mercado: la demanda de potencia computacional para IA crece exponencialmente, mientras que el nicho de ZKP aún no genera una monetización comparable.
Según el CEO de Boundless, Shiva Shankar, la red, que anteriormente servía como coordinador y verificador entre Ethereum, Base y Bitcoin, ahora está optimizada para cargas de trabajo de IA. La ventaja clave es el costo. Los primeros benchmarks muestran que la inferencia en Boundless es casi un 50% más barata que en los grandes proveedores de nube, especialmente para tareas asíncronas. El ahorro se logra mediante el uso de tarjetas gráficas de consumo y equipos previamente adquiridos para minería de criptomonedas y generación de pruebas ZKP.
Sin embargo, la empresa no abandona por completo las ZKP; los detalles sobre el trabajo futuro en esta dirección aún no se revelan. Pero la señal clave es el token ZKC. Boundless planea implementar un mecanismo de staking del token nativo para los operadores de IA que deseen unirse a la red. El tamaño del stake estará "vinculado al ingreso potencial", lo que crea una conexión económica directa entre la potencia computacional y el token.
Esta decisión es un claro indicador de una tendencia general: la infraestructura cripto, creada para minería y pruebas, migra naturalmente hacia el sector de la IA. Recordemos al menos a TeraWulf, que en julio recaudó $3.5 mil millones para construir un centro de datos para Anthropic. Boundless demuestra un enfoque más flexible: no construir desde cero, sino reutilizar capacidades ya existentes.
Comentario experto: Este caso es un excelente ejemplo de "evolución mediante adaptación". Las redes que no pueden competir en rendimiento con los gigantes de la nube ganan gracias al precio y al acceso a equipos "grises". Pero la pregunta principal es: ¿podrá Boundless garantizar la fiabilidad y velocidad comparables a AWS o Google Cloud para tareas críticas de IA? Si es así, veremos un nuevo modelo de computación descentralizada, donde las startups de ZKP se convierten en proveedores de IA.