El 13 de julio de 2026, la infraestructura global de Telegram enfrentó un incidente inesperado y grave. Los enlaces cortos con formato t.me dejaron de abrirse en los navegadores de todo el mundo. Sin embargo, la aplicación del mensajero en sí, así como los dominios de respaldo telegram.me y telegram.org, continúan funcionando con normalidad. El problema afectó exclusivamente a las transiciones web a través de enlaces cortos.

La causa de la falla no reside en la infraestructura de Telegram, sino a nivel del registro del dominio. El dominio t.me recibió el estado serverHold en el registro de la zona .me. Este estado, según la documentación de ICANN, excluye por completo al dominio de la resolución global de DNS, independientemente de la configuración de la propia infraestructura del servicio. En la práctica, esto significa que cualquier solicitud al dominio ahora devuelve un error NXDOMAIN, señalando a internet que la dirección no existe.

Detalles técnicos y posibles causas

Los datos WHOIS confirman que el dominio ahora tiene ocho banderas de estado, incluyendo serverHold, clientDeleteProhibited y serverDeleteProhibited, con una marca de actualización del 13 de julio de 2026. serverHold es un código de estado EPP que solo puede establecer el registro del dominio (en este caso, Identity Digital), y tiene prioridad sobre cualquier configuración del registrador o del proveedor de DNS. El dominio está registrado hasta 2035 a través de GoDaddy, y sus servidores DNS aún apuntan a la infraestructura en la nube de Google. Esto descarta la falta de pago de la renovación como causa.

No hay una explicación oficial. Ni Telegram, ni el registro .me, ni Identity Digital han emitido declaraciones. En las redes sociales circulan dos versiones. La primera vincula la desactivación con un contexto de sanciones: supuestamente, el registro aplicó serverHold debido a requisitos de cumplimiento relacionados con la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU. (OFAC). Ese mismo día, OFAC publicó un comunicado de prensa sobre la inclusión en la lista de sanciones del servicio First VPN Service, entre cuyas direcciones indicadas figura t.me/FirstVPNService. Sin embargo, no existe una conexión directa entre las sanciones y la acción del registro sobre todo el dominio t.me. La segunda versión vincula el incidente con la situación personal de Pavel Durov, a quien la semana pasada los investigadores franceses interrogaron por cuarta vez en un caso relacionado con su arresto en agosto de 2024. Tampoco se han presentado pruebas que vinculen la suspensión con un proceso judicial específico.

Consecuencias para el ecosistema TON

La plataforma ya ha comenzado a sortear el problema técnicamente: al copiar enlaces a chats, canales o perfiles, ahora se generan URL con formato telegram.me. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el dominio de respaldo se encuentra en la misma zona .me y no está necesariamente protegido de una acción similar.

La magnitud de la falla es significativa: t.me es la herramienta principal para acortar enlaces de Telegram, a través de la cual se distribuyen direcciones de cuentas, canales, stickers y bots. Para el mercado de criptomonedas, esta situación resultó ser particularmente sensible. Dado que estos enlaces son la forma en que más de mil millones de usuarios de Telegram acceden a la billetera de la plataforma, las miniaplicaciones de la cadena de bloques TON y los nombres de usuario coleccionables, la falla cortó la entrada principal de usuarios al ecosistema del token GRAM, valorado en aproximadamente $4.3 mil millones. En particular, los usuarios suelen ejecutar la billetera de custodia de Telegram a través de t.me/wallet, lo que permite comprar, almacenar y transferir activos como USDT, Bitcoin y Gram.

Opinión del analista: Este incidente es una clara demostración de la fragilidad de los puntos de falla centralizados, incluso en ecosistemas descentralizados. La dependencia de TON del dominio t.me, controlado por un registro externo, es un riesgo sistémico que podría socavar la confianza en la plataforma. El desarrollo posterior de los eventos depende de la rapidez con que Telegram y el registro .me puedan resolver la reclamación. Según la práctica de la industria, este proceso puede llevar desde varias horas hasta varios días.